ITALIKA PS 90

De estética europea, la Italika PS 90 es una de las mejores opciones de movilidad para aquellos espíritus jóvenes que gustan hacer sus recorridos diarios divertidos y económicos.

Dicen que de la moda, lo que te acomoda. En el caso de una moto, podríamos decir lo mismo. Cada quien tiene necesidades de movilidad distintas y para cada una de ellas existe una moto. En los días en que aún era un estudiante (aunque no lo crean, no fue hace tanto) todas las mañanas me enfrentaba a una realidad. Por un lado, no tenía el dinero suficiente para comprar un carro decente, y por el otro, realmente estaba harto de esperar camiones. Eventualmente terminé comprando un automóvil viejo al que le tuve que reparar todo, desde la placa trasera a la delantera, no hubo pieza en su metálica anatomía que no le hubiera fallado alguna vez. Al final, cuando lo vendí, hice cuentas y terminé descubriendo que es verdad, lo barato sale caro. Si en esos tiempos hubieran existido opciones como la Italika PS 90 quizá mi destino hubiera sido muy distinto. Esta moto tan bella como económica, sin duda hubiera resultado el vehículo ideal para recorrer esa distancia entre la casa y la escuela todos los días. Con una estética que recuerda al scooter europeo, esta motocicleta totalmente mexicana seguramente se va a multiplicar rápidamente entre los estudiantes y jóvenes.

El manejo
Subirse por primera vez a la PS 90 es sinceramente una experiencia divertida. La primera grata sorpresa es su bajo peso, pues al estar montado en ella nos produce una agradable sensación; será que nos da la impresión de ser una moto hecha para divertirse. Después de los primeros centenares de metros recorridos, estamos seguros de que no se trata sólo de un bonito juguete, si no de una scooter que está fabricada para solucionar realmente nuestra necesidad de movilidad.

El motor de 90cc no se “raja” en ningún momento. Incluso en una pendiente pronunciada y con dos tripulantes a bordo, la Italika PS 90 parece no esforzarse demasiado. Su manejo es facilísimo. Su transmisión automática, encendido eléctrico y una buena ergonomía, hacen de esta moto un vehículo para el que no se necesita preparación previa para conducirlo. Nadie aprende en cabeza ajena, dicen, pero de poder regresar el tiempo a mis épocas estudiantiles, sin duda pensaría en la Italika PS 90. Tengo que admitirlo, es de los primeros productos en mucho tiempo que cumplen con la terna mágica: bueno, bonito y barato.




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