BAJAJ DOMINAR 400

Bajaj se refuerza

Este mes probamos la nueva versión de la Dominar 400, un modelo que se ha remasterizado para potenciar la apuesta de Bajaj en las cilindradas medias

 

¿Cómo es su motor?

Un monocilíndrico de 737.3 cc con doble árbol de levas que le da 5 HP de potencia adicionales respecto a la primera versión. Esto se traduce en una buena respuesta a bajas vueltas y también por encima de los 100 kilómetros por hora, donde se nota que el motor trabaja más desahogado.

¿Cómo son sus suspensiones?

el nuevo equipo de suspensiones se compone de una horquilla invertida de 43 mm de diámetro al frente que concede más rigidez. Detrás trabaja un monoamortiguador de múltiples pasos con Nitrox, de 110 mm de recorrido. Estas suspensiones trabajan bien en carretera y mejor en ciudad.

¿Cómo se comporta en ciudad?

Es su terreno natural, aunque también saca buena nota cuando se trata de salir a carreteras secundarias. La moto es ágil, sencilla de manejar y permite disfrutar del manejo en la urbe sin complicaciones.

Más moderna y mejor. Así se presenta la actualización de la Dominar 400, un modelo conocido a la que Bajaj bautiza como 2.0 haciendo alusión a una remodelación pensada para mejorar su producto sin perder la esencia de una moto que se ha consolidado en el espectro de las naked de media cilindrada y que mejora sustancialmente el modelo anterior.

Para darle un aire nuevo a la Dominar, Bajaj ha trabajado en tres puntos claves: motor, suspensiones y ergonomía. En cada uno de estos aspectos la moto ha ganado y, por tanto, se hace más atractiva y competitiva para un público cada vez más exigente que no sólo se preocupa por los aspectos básicos de una motocicleta.

Por eso la marca sigue sumando esfuerzos en mejorar componentes y adecuar el diseño (con pequeñas pinceladas) hacia las tendencias del mercado, uniendo líneas deportivas en una naked musculosa y elegante, capaz de combinar el tránsito por la ciudad con salidas de fin de semana.

Del diseño destacan sus líneas musculosas que refuerzan el tamaño general de una moto que no pasa por ser ‘pequeña’; otro aspecto destacado es el faro delantero con configuración multióptica Full LED, o el flamante escape de dos vías con convertidor catalítico -otra novedad respecto al modelo anterior- que, además de reforzar su imagen con una pieza de considerable volumen, logra emitir un sonido deportivo. El conjunto se presenta sólido a la vista y compacto en su ensamble.

Cambios en el propulsor

En el transcurso de esta Prueba Activa comprobamos el acierto en los cambios introducidos en el monocilíndrico que le dan más torque (especialmente a bajas vueltas), mejor recuperación y una salida mejorada. El propulsor de 373.3 cc incorpora un doble árbol de levas (DOHC) en vez del simple (SOHC) que tenía la primera generación, lo que imprime 5 HP más de potencia (39.9 HP), mientras que el par máximo es de 35 Nm a 7,000 rpm, unas 500 revoluciones más arriba que en la primera Dominar 400. Esto se traduce en una buena respuesta a bajas vueltas y también por encima de los 100 kilómetros por hora, donde se nota que el motor trabaja más desahogado. Las características del motor se completan con una refrigeración líquida y un sistema de triple bujía alimentado por inyección de combustible cerrada.

La transmisión es de seis velocidades por cadena y se nota que está orientada al tráfico por ciudad con un buen funcionamiento de su embrague anti-rebote. Los cambios de velocidad son muy intuitivos y, a partir de las 6,000-7,000 revoluciones prácticamente los cambios entran solos. Un detalle importante tiene qué ver con las vibraciones que presentaba el modelo anterior; si bien en la versión 2.0 no se han eliminado por completo, sí podemos decir que se han reducido considerablemente, lo cual introduce una mejora importante.

El uso en ciudad saca lo mejor de la nueva Dominar, que se mueve con soltura en el tráfico más pesado de las ciudades aprovechando su agilidad para maniobrar y una buena sensación de confort. En carreteras lo peor que se puede decir de esta moto es que no cuenta con protección contra el viento, si bien su tránsito en velocidades medias es más que correcto. Mucho mejor es su comportamiento en vías secundarias, cuando se enfrenta a curvas con un notable aplomo basado en un chasis perimetral que permite la torsión justa y en el buen hacer de sus suspensiones.

La ergonomía también es acertada en la versión 2.0, con una postura semierguida (no tan deportiva) que permite pasar horas encima de la moto sin mayor fatiga. La disposición de reposapiés está muy acorde con el tipo de manejo de esta moto, mientras que el manubrio permite una postura cómoda para las articulaciones superiores.

En la parte ciclo encontramos otro de los elementos que más nos ha llamado la atención de la 400 2.0: el nuevo equipo de suspensiones que comanda una horquilla invertida de 43 mm de diámetro al frente con un acertado color plata que concede más rigidez y un manejo más agresivo a mayor velocidad; su recorrido es de 135 mm. Detrás trabaja un monoamortiguador de múltiples pasos con Nitrox, de 110 mm de recorrido. Estas suspensiones trabajan bien en carretera y mejor en ciudad, incluso en aquellos tramos donde el asfalto está dañado o abundan los baches.

Para diseñar los frenos Bajaj recurre a Bybre para colocar un equipo seguro que cuenta con ABS de dos vías de serie con una intervención adecuada para un uso cotidiano en la urbe. A los discos sencillos (al frente de 320 mm y 230 mm detrás) se le suman nuevas pinzas Bybre radiales. El tacto es suave, especialmente el freno trasero.

La moto se completa con detalles que han ido evolucionando respecto a la primera versión y que la hacen más atractiva. Por ejemplo, los espejos retrovisores son de mejor manufactura (aluminio fundido) o el panel de control, que sigue conservando dos pantallas digitales, pero mucho más completas. Así, el tablero principal de instrumentos permite disponer al piloto de más información, mientras que el tablero secundario expone los odómetros o la velocidad engranada.

Después de esta prueba a fondo, en Revista Moto consideramos que la renovación de la Dominar 400 hace que la versión 2.0 suba enteros y se convierta en un modelo muy interesante, tanto como primera moto como -mejor aún- segunda. El aire actual y deportivo de esta naked con buena presencia y de aire minimalista en sus acabados, la convierten en una opción muy adecuada, tanto para ser un vehículo de uso diario, como para explorar otras opciones en carretera.

Agenda una prueba de manejo en la red de distribuidores oficiales de la marca en el país y conócela.

 

MOTOR

  • Tipo: 4 tiempos, 4 válvulas, DOHC
  • Cilindrada: 373.3 cc
  • Potencia máxima: 39.9 HP @ 8,650 rpm
  • Torque máximo: 35 Nm @ 7,000 RPM
  • Alimentación: BOSCH, inyección de combustible de ciclo cerrado
  • Refrigeración: Enfriado por líquido
  • Arranque: Eléctrico

 

TRANSMISIÓN

  • Transmisión: 6 velocidades

 

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS

  • Chasis: Perimetral
  • Suspensión delantera: Horquilla invertida USD
  • Suspensión trasera: Monoshock Nitrox ajustable
  • Freno delantero: 320 mm disco de pétalo
  • Freno trasero: 230 mm disco de pétalo
  • Llanta delantera: 110/70 R17 54S
  • Llanta trasera: 150/60 R17 66S

 

DIMENSIONES Y PESOS

  • Longitud total: 2,156 mm
  • Ancho total: 836 mm
  • Distancia entre ejes: 1,453 mm
  • Distancia mínima al suelo: 157 mm
  • Peso en seco: 184.5 kg
  • Capacidad del tanque lleno: 13 L

 

COLORES: Nergro/Verde

PRECIO: $79,999.00 pesos