EDITORIAL | ENERO 2021

POR EL BIEN DE TODOS

Damos la bienvenida a un año nuevo mirando de reojo al 2020, un año que recordaremos siempre con la tristeza de haber perdido a demasiados seres queridos. Sin embargo, la sombra de una pandemia devastadora no puede -ni debe- arrebatarnos esos buenos propósitos con los que tradicionalmente se inaugura un nuevo año.

2021 está llamado a ser el año de la vacuna, pero también nos parece que tiene muchas papeletas para ser el año de la motocicleta. De alguna manera 2020 también lo fue, porque muchas personas encontraron en la moto un aliado perfecto para dos cuestiones fundamentales: por un lado, muchos recurrieron a la moto para sus desplazamientos cotidianos; encontraron en este medio de transporte una opción económica que, además, les permitió evitar las aglomeraciones del transporte público. Por otro lado, la moto nos sirvió a muchos para salir de un encierro físico y mental, para disfrutar del asfalto y la terracería haciendo lo que más nos gusta y, lo que es más importante, sin poner en peligro a nadie.

Nos alegra comprobar que la pasión por el motociclismo también se puede practicar en tiempos de pandemia y, de hecho, por una causa o por otra, diferentes instituciones ya nos van dando pistas de que el tráfico de motocicletas ha crecido sustancialmente respecto al 2019. Ojalá en el resumen anual de cifras se evidencie que cada vez somos más responsables, que a pesar de ser más se registran menos accidentes.

Entre los buenos propósitos de año nuevo en Revista Moto les proponemos una revisión a fondo de sus vehículos, de sus componentes, de su equipo de seguridad. Todo debe estar en perfectas condiciones para garantizarnos una rodada, un desplazamiento (por corto que este sea) seguro. En esta revisión no podemos olvidarnos de lo fundamental: nosotros también necesitamos una puesta a punto y, por eso, recomendamos una revisión que incluya, por ejemplo, la vista. Por mucha tecnología que nuestras motos incorporen, gozar de buena visión sigue siendo fundamental para ponerse a los mandos de una motocicleta.

Desde esta Casa Editorial nunca dejaremos de agradecerles su preferencia por acompañarnos en estos momentos excepcionalmente difíciles. Tampoco dejaremos de pedirles que nos ayuden a crear escuela, a rodar con seguridad. Por tu bien, por nuestro bien, por el bien de todos.

Héctor D. González
Editor
Revista Moto