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EDITORIAL | JUNIO 2019

Beneficios para todos

 

Recientemente leíamos en diferentes medios de comunicación la normativa que prepara la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) para limitar la circulación en la Ciudad de México de aquellas motocicletas que no cumplan con la normativa Euro IV.

 

El espíritu de esta norma parte de una reacción de la autoridad ambiental capitalina ante los recientes casos de contaminación atmosférica registrados en la Ciudad de México y, según la propia CAMe, pretende evitar la emisión de gases de combustión interna que contribuyan de manera “desmedida” a la contaminación. Como medida complementaria, también será imperativo que las motocicletas cuenten con medidas de seguridad tan importantes como un sistema de frenos ABS.

 

Mucho hemos reclamado desde esta tribuna la necesidad de homologar la normativa nacional a otras que están a la vanguardia de la seguridad y el respeto al medioambiente, por lo que este reciente anuncio lo interpretamos como una medida necesaria que -ahora- debe ser socializada con todos los usuarios de motocicletas a fin de que la comprendan en su totalidad antes de su implementación.

 

Del lado de los usuarios aún queda camino por recorrer. Un camino que también pasa por la información y por la concientización. Cualquier aficionado sabe que los motores de ciertos modelos (normalmente los más económicos) son más contaminantes y que la nueva ola de propulsores han evolucionado instalando el servo-motor en el árbol de levas para mover la apertura en diferentes revoluciones del motor de las válvulas. También sabemos que la refrigeración por agua es, hoy por hoy, la mejor alternativa para que los motores no se calienten en exceso y consuman menos combustible.

 

Definitivamente la eficiencia se impondrá en el mercado (aunque sea a base de normativa) y los usuarios -que también somos consumidores- debemos hacer un ejercicio de reflexión más profundo a la hora de adquirir una nueva motocicleta. Respetando la libertad de cada persona de gastar su dinero como le plazca, parece oportuno recordar que lo que inicialmente puede parecer barato, a la larga acaba saliendo más caro: eso sin hablar de los perjuicios que provoca a nuestro planeta y a la salud de todas las personas.

Héctor D. González Aragón

Dirección Editorial
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