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Ensuciarse con orgullo

Para quienes realmente nos apasiona el rodar en motocicleta, andar en ella es increíble, es algo que nos levanta cada fin de semana y nos lleva a buscar lugares y experiencias nuevas, no importando si en el camino sufrimos de frío, calor, lluvia, polvo, lodo o tierra. Eso se compensa desde que escuchamos el sonido del motor o sentimos todas esas sensaciones que nos genera el rodar en ella –adrenalina, felicidad, nervios y entusiasmo–, su funcionamiento y el cómo sobrepasa los atorones y lugares. Al final, todo ello hace de esto una experiencia completa que se transforma en una son- risa de oreja a oreja.

Es así como en Revista Moto nos atrevimos a realizar un viaje en solitario, a los mandos de la BMW F850GS, desde la perla tapatía hasta las famosas playas de Sayula, laguna salada ubicada al Sur de Jalisco y que, además es un atractivo turístico en la entidad.

Experiencia para la cual no sólo nos preparamos física y mentalmente, sino que, por supuesto, adecuamos nuestro equipamiento para ello y, claro está, la motocicleta para estar prevenidos ante cualquier eventualidad, ya que nuestro objetivo fue disfrutar y divertirnos en el viaje.

De primera instancia revisamos que la moto estuviera en perfectas condiciones mecánicas, puesto que lo menos que hubiéramos querido era sufrir algún percance, ya que aquí no tendríamos quien nos ayudara. Es aquí como pusimos tanque lleno a nuestra BMW y también ajustamos la presión de los neumáticos (2.7 detrás, 2.6 delante) para poder rodar cómodamente y con mucha seguridad sobre el asfalto.

Respecto al equipamiento, utilizamos botas más rígidas, una chamarra con protecciones rígidas al frente, en la espalda, en los codos, en los hombros; además pantalones con protecciones en las rodillas, sin olvidar un casco de calidad con una buena protección ocular.

Otro aspecto que tomamos en cuenta fue nuestro manejo. En esta ocasión bajamos un poco el nivel y la velocidad a lo acostumbrado y trazamos anticipadamente nuestra ruta para evitar cualquier riesgo.

Ya en carretera rodamos con mucha agilidad por la Federal a Colima hasta llegar a una zona conocida como Los Pozos, que es una pequeña carretera de terracería en donde pusimos a prueba a la BMW F850GS en una ruta sencilla, pero con altas dosis de adrenalina. Y de ahí nos adentramos a las playas de Sayula. Eso sí, no sin antes volver a ajustar la motocicleta para este tipo de terreno, ya que cabe decir, la arena es muy suelta.

Es así como utilizamos unas llantas doble propósito a las cuales les ajustamos la presión desinflándolas un poco (2.2 kg de peso atrás y 2.1 kg delante) para tener un poco más de adherencia con el piso y mucho más grip, haciendo de esto una moto más segura y con la tracción adecuada para el tipo de terreno.

También ajustamos las palancas, colocándolas debajo de la media horizontal, debido a que nuestra posición de manejo sería parada dentro de la motocicleta. Mientras que nuestra postura la adecuamos más al Enduro, siendo ésta la ideal para manejar este tipo de motocicletas, ya que te da ventaja al lograr bajar el centro de gravedad de la moto, además permite que la vista vaya siempre al frente haciendo que la moto este más aplomada. Te recomendamos hacer un recorrido imaginario con la mirada por los puntos que vas a pasar, te va a ayudar para marcar el rumbo de la motocicleta.

Cuando son terrenos escabrosos siempre lo mejor es manejar parado con los codos hacia arriba, con dos dedos en las manetas para tener un accionamiento preciso ya que, de lo contrario, el ir sentado será más cansado y muchas de las veces irás rebotando haciendo tu experiencia mucho más deficiente.

Un tip más es a la hora de frenar: es importante tener mucho cuidado con el bloqueo de los frenos. En el caso de la F850GS cuenta con los modos de manejo Enduro, Enduro Pro y ABS Pro que no permiten tener el bloqueo de la rueda delantera, pero sí es importante que entendamos el deslizamiento de la llanta delantera, que es la guía de la moto; si esta se bloquea nos va a mandar a volar. Para evitar esto es mejor usar el freno trasero en la tierra, el delantero es simplemente para darle dirección o acoplar la moto a algún punto. También siempre trata de meter la moto en los grados que tu necesites para acomodarla en la curva, esto estando tú en la vertical en la moto, ya sea parado en el posapiés o doblando un poco la rodilla.

En este mismo apartado de los frenos, es importante tener buen tacto con ellos, ya que en las motos de aventura son muy potentes y cuando hacemos esto de Enduro nos quedan los frenos demasiado bruscos, por eso es importante saber hasta donde poder tocar y no siempre tener en mente el frenar con el delantero ante cualquier emergencia. Así como también es importante tener una posición adecuada a la hora de frenar y que te permita apretar con tus rodillas y tus piernas la base de la moto –al cuadro o al tanque de combustible–, al igual debes de tener tus codos elevados, tus manos sueltas simplemente tocando con el nudillo o el dedo gordo el puño del volante de la motocicleta sin ejercer presión. Y cuando tengas que rodar por una curva trata de inclinar la moto contigo sobre la vertical, no te vayas con ella como si fueras en el asfalto y, nunca gires el manubrio, porque cambiarás la dirección de la moto, el grip de la rueda y te vas a ir para abajo.

En ese sentido, la BMW F850GS nos ayudó mucho gracias al control de tracción, puesto que, al no intervenir de forma contundente, empezó a perder potencia y, aunado al buen funcionamiento del control de inclinación de la motocicleta no nos permitió inclinarla demás ni acelerar en esos momentos para evitar un accidente.