Honda patenta un embrague antirrebote con opción automática

Honda patentó un sistema que combina un embrague antirrebote y uno semiautomático.

El sistema reconoce las aceleraciones de rueda trasera a través de las velocidades y separa el embrague electrónicamente para que el par de freno de motor no se transmita al chasis. Así, el embrague puede volverse mecánicamente más ligero.

Además, el embrague puede funcionar automáticamente mediante el control electrónico del sistema hidráulico o de manera convencional. El arranque o la parada también están sujetos a modos controlados.

La marca del ala dorada no se limita al motor de combustión interna, sino que también propone el uso del sistema en un motor eléctrico con caja de cambios.

El embrague antirrebote evita que, al hacer cambios descendentes en altas revoluciones, se obligue a la rueda trasera a aumentar la velocidad.

Si al mismo tiempo se acciona el freno, se carga el peso de la moto y del piloto en la rueda delantera, lo que produce falta de peso en la parte trasera. Esto provoca que la rueda de atrás gire sin control y, al golpear el suelo a una velocidad superior a la de la motocicleta, provocar un rebote o salto.