INDIAN CHIEFTAIN DARK HORSE 2021: BAGGER INDOMABLE

Revista Moto tuvo en sus manos la nueva Chieftain Dark Horse, gracias a Indian Motorcycle México, en nuestra prueba comprobamos la forja de una moto superlativa, (por dentro y por fuera) en un recorrido por la capital del país hacia la zona arqueológica de Teotihuacán.

El color negro evoca estilo, carácter. Todo eso y mucho más rebosa por los cuatro costados de la Indian Chieftain Dark Horse 2021 que este mes analizamos en la sección Pruebas Activas de Revista Moto, después de haber aceptado la invitación de Indian Motorcycle México para conocer de primera mano uno de sus lanzamientos más especiales.

En Revista Moto hemos tenido la suerte de haber probado versiones anteriores de la Chieftain y también el modelo anterior de esta edición especial llamada Dark Horse, con la que la marca norteamericana saca su lado más rebelde e indomable. Y definitivamente, ese carácter indomable viene de serie. Esto, merced a una apariencia imponente de una de las motos más grandes del mercado que, si bien no pierde su línea clásica, ha ido acumulando cambios que, edición tras edición, la han hecho adquirir una silueta mucho más moderna y agresiva coronada con uno de los emblemas más conocidos en el mundo de las dos ruedas: el jefe indio americano con su penacho de plumas en los laterales del depósito y sobre el guardabarros delantero.

Tras deleitarnos con unas dimensiones propias de un coloso (2,506 mm de largo; 1,000 mm de acho y un peso, con el depósito cargado, de 373 kilos) nos pusimos a sus mandos para iniciar nuestro recorrido en la Ciudad de México, una urbe que -pese a las restricciones provocadas por la pandemia de coronavirus- ya ha recuperado casi por completo su tráfico tradicionalmente intenso.
Rápidamente la moto demuestra su lado dócil y la comodidad que ofrece a su piloto en esta primera toma de contacto en la ciudad, donde para cruzar este mar de vehículos, nada mejor que tomar posición en un carril hasta alejarnos de la ciudad. Ayuda disponer de un equipo de audio de primer nivel, con una potencia suficiente (100 vatios), para poner música y aliviar el estrés del tráfico. También es muy significativo que el sonido de la música sube automáticamente si abrimos gas y empieza a ‘cantar’ el motor.

Cuando vislumbramos las carreteras libres la Indian ya había demostrado lo cómodo que resulta transitar por grandes avenidas, por eso, a medida que fuimos disfrutando del cambio de paisaje ya nos habíamos acostumbrado a sus mandos y a interpretar y manipular toda la información a través de su pantalla táctil de siete pulgadas y a las bondades del Ride Command, el sistema de conectividad que incluye toma USB, un navegador GPS, la lectura de la presión de los neumáticos y muchos más datos que se leen de un vistazo y que también se pueden configurar a gusto del usuario.

En carreteras secundarias apreciamos la comodidad en el viaje y la sensación de seguridad que se percibe al navegar en este ‘buque’ de 375 kilos que se mueve con brío y con ciertas vibraciones propias de un motor tan poderoso. No en vano, el propulsor de la Indian Chieftain Dark Horse es el afamado V-Twin Thunder Stroke de 116 pulgadas cúbicas o 1,890 cc, refrigerado por aire y con radiador de aceite. Una función importante, a la hora de evitar el calor que genera el motor es el sistema que desactiva el cilindro trasero puntualmente: en marcha casi no se nota pero en estas latitudes donde el calor llega a ser intenso, se agradece.

El equilibrado de este imponente motor bicilíndrico en V impide que las vibraciones se conviertan en molestas y, además, garantiza las bondades del motor que necesita este tipo de moto: una entrega con muy buen par (17,14 kilos-metro a solo 2,800 revoluciones) y buenas dosis potencia a bajas vueltas, con amplia capacidad de recuperación y una aceleración increíble con la que rebasar a otros vehículos.

En este cometido es cuando más se aprecia su modo de manejo Sport, que deja claro que esta moto no encaja exactamente en este tipo de máquina con la que sólo se puede viajar tranquilo, sino que tiene una vertiente más salvaje. Dependerá de su piloto optar por una u otra vertiente y, para ello, nada mejor que los modos de manejo; el Tour es el más suave y adecuado para la ciudad y en situaciones de lluvia; el modo Standard nos pareció el más dinámico de los que dispone la Chieftain, ya que ofrece potencia y una respuesta instantánea en el motor, muy recomendable en carretera donde ofrece un equilibrio perfecto entre el modo más suave y más deportivo. El modo Sport se recomienda para pilotos con notable experiencia ya que desata toda la potencia de esta Indian (y es mucha).

El cambio de las sensaciones que ofrece cada modo de manejo no sólo se siente en el carácter de la moto, sino que también se refleja en el sonido que emana de sus grandes escapes. No cualquier oído es capaz de percibirlo, eso sí, porque hace falta haber escuchado más de un motor rugir para darse cuenta.

INGENIERÍA CUIDADA AL MÁXIMO
Dar un vistazo a esta Dark Horse es detenerse en cada detalle negro mate (en sustitución de los cromados), pero el alto desempeño de los ingenieros que han dado vida a la Indian se aprecia en ruta, donde se repara en una iluminación Full-LED cinco estrellas, en la amplitud de la pantalla para seguir una ruta sin perder el control de otros elementos clave más allá de la navegación o en la comodísima postura baja que refuerza el estilo Bagger, también potenciado con una cúpula protectora que mantiene a raya el aire, que queda perfectamente controlado en pilotos de talla media.

A estas alturas de la Prueba Activa casi habíamos alcanzado la Pirámide del Sol. Dadas las restricciones gubernamentales no pudimos completar la visita a este enclave fundamental para entender la historia de nuestros ancestros. Estacionados en un restaurante cercano que nos permitió apreciar la Ciudad de los Dioses y reparar más a detalle en la magnífica forja de la Chieftain, donde vemos que las grandes maletas rígidas no desentonan en el conjunto (además se abren y se cierran con la llave inteligente).

De regreso a la Ciudad de México nos centramos en probar los frenos, las suspensiones y el comportamiento en las curvas más exigentes. La geometría de dirección, con un ángulo de horquilla de 25 grados y el ligero chasis de aluminio fundido, dan buen comportamiento en virajes cerrados, que se ejecutan a baja velocidad, pero deben hacerse con decisión. Nunca hay que perder de vista ni las dimensiones, ni el peso de la moto que estamos pilotando que, en buena medida se compensan con un asiento bajo (650 mm de altura al piso).

La horquilla telescópica dispone de 119 mm de recorrido y este eje delantero está frenado con dos de discos flotantes de 300 mm donde actúan pinzas de cuatro pistones. En la parte trasera trabaja un monoamortiguador con ajuste de presión de aire que tiene 114 mm de carrera. Para la frenada trasera, el disco flotante de 300 mm con pinza de dos pistones tiene un comportamiento bueno que, en la mayoría de las ocasiones, debe emplearse para compensar frenadas más potentes. El ABS es siempre una garantía de seguridad en máquinas de este tipo que también necesitan suspensiones algo duras.

Nuestra ruta de vuelta a la urbe fue del todo placentera, perfectamente acostumbrados a una moto donde se mezcla el placer de manejar con un carácter más aguerrido. A los amantes del estilo Bagger no les quedará más remedio que probarla o suspirar cuando se crucen con ella en la carretera o la vean en un escaparate de una agencia oficial Indian Motorcycles en México.

EN BREVE
¿Cómo es su equipamiento opcional? Indian ha mejorado sustancialmente las opciones de equipamiento, con la posibilidad de instalar el sistema Apple CarPlay o el nuevo asiento climatizado Clima­Command. También se pueden instalar las luces Pathfinder S LED y, además, se han reposicionado algunos botones para ubicar un nuevo puerto de 12V.

¿Cómo es su motor? Es el afamado V-Twin ThunderStroke de 116 pulgadas cúbicas o 1,890 cc, refrigerado por aire y con radiador de aceite. El equilibrio de este imponente motor bicilíndrico en V impide que las vibraciones lógicas se conviertan en molestas, además, garantiza una entrega con muy buen par (17,14 kilos-metro a sólo 2,800 revoluciones) y potencia a bajas vueltas, con amplia capacidad de recuperación y una aceleración increíble.

¿Cómo son sus modos de manejo? Cada uno ofrece una versión de la moto: más sosegada en el Tour, adecuado para ciudad y con asfalto resbaladizo; Sport, el más salvaje con potencia total y un equilibrado modo Standard que ofrece lo mejor de dos mundos. El modo Sport lo recomendamos sólo para pilotos con experiencia.

FICHA TÉCNICA
MOTOR
Tipo: ThunderStroke 116
Cilindrada: 1,890 cc
Calibre x Carrera: 103.2 mm x 113mm
Relación de compresión: 11.0:1
Sistema de alimentación: Inyección de combustible de lazo cerrado
Torque máximo: 171 Nm @ 2,900 rpm

TRANSMISIÓN
Embrague: Multiplaca húmeda. Embrague mojado
Transmisión: 6 Velocidades
Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Suspensión delantera: Horquilla telescópica de cartucho con 119 mm de recorrido
Suspensión trasera: Amortiguador sencillo con ajuste de aire y de recorrido 114 mm
Frenos delanteros: Doble con rotor flotante de 300 mm y pinza de 4 pistones
Freno trasero: Sencillos con rotor flotante de 300 mm y pinza de 2 pistones
Neumático delantero: Metzeler Cruisetec 130/60B19 66H
Neumático trasero: Metzeler Cruisetec 180/60R16 80H

DIMENSIONES Y PESO
Longitud: 2,506 mm
Ancho (Internacional): 1,000 mm
Altura: 1,385 mm
Peso (depósito vacío/lleno de combustible): 359kg / 373 kg
Capacidad máxima de carga: 628 kg
Altura del asiento: 650 mm
Distancia entre ejes: 1,668 mm
Distancia al suelo: 130 mm
Inclinación: 25°
Huella: 150 mm
Capacidad de combustible: 20,8 l

COLORES: Thunder Black Smoke, Ruby Smoke, Titanium Smoke, Sealth Gray, Burnt Orange Metallic Smoke y Crimson Metallic
PRECIO: Desde $579,900 pesos