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Indian FTR1200: Una californiana para rodar California

Primero fue en México y, ahora fue en Santa Mónica, California. Esos fueron los lugares en los que en Revista Moto hemos tenido la oportunidad de admirar la nueva motocicleta de Indian Motorcycle: FTR 1200.

Y justamente en este último punto, ha sido Indian Motorcycle México quien nos invitó a su casa (Estados Unidos) para conocer a fondo (literalmente hablando), esta nueva motocicleta que llegará a nuestro país en tres versiones: FTR 1200, FTR 1200S y FTR 1200S Race Replica.

Es así como los primeros días de este mes de mayo, en Revista Moto viajamos poco más de 2,450 kilómetros para ponernos a los mandos de este icónico modelo. Y ya estando en la tierra de la firma norteamericana, los directivos de la marca fueron los encargados de darnos la bienvenida, seguido de platicarnos de las características de esta motocicleta y de sus ‘hermanas’, tocando puntos que iban desde la electrónica, hasta de la versión más equipada que integra el sistema ABS con la Unidad de Medición Inercial (IMU) que permite tener intervenciones sobre el control de tracción y el ABS de la moto, en situaciones complicadas de curvas y derrapes a la hora de salir a rodar con una motocicleta de esta índole y que declara una potencia de 125 HP.

Para el día siguiente, al marcar el reloj las 8:30 am, el staff de Indian nos citó en el lobby del hotel sede para recibir la información técnica que nos sería útil para nuestra prueba de manejo por las montañas californianas, así como las playas de Santa Mónica y Malibú.

Tras ello, nos dispusimos a colocarnos nuestro equipo de seguridad proporcionado por Surtimoto y compuesto por una chamarra de piel Macna Clash y unos guantes Macna Catch, junto con nuestro casco jet Ghost carbon TG. Tras ello ahora sí llegó el momento de arrancar descubriendo unas sensaciones increíbles de principio a fin, en nuestro caso a los mandos de una Indian FTR 1200S Race Replica, y de la cual quisimos sentir todo, iniciando el disfrute de su ergonomía, gracias a su posición de manejo de ataque que nos ofreció el manubrio levantado que, cabe decir, nos recuerda a las motos de carrera de Flat Track, teniendo con ello mucha agilidad, con los codos levantados, aunado a que gracias a la hondura que tiene sobre el tanque de combustible de 13 litros, el asiento cómodo y muy bien mullido, así como a los posapiés que permiten tener los estribos un poco levantados, esta FTR nos permitió tener mucha movilidad y confianza al rodar.

Ya bajando hacia Malibú el tráfico se hizo notar, por lo que tuvimos que hacer un poco de paradas en las que vimos que el motor no emanaba calor específico hacia nosotros los pilotos; es decir, no se sentía ese sobrecalentamiento o aire caliente sobre las piernas.

En ese recorrido también notamos el funcionamiento del motor V-Twin de 1,203 cc y 120 HP, enfriado por agua que, tras ir avanzando a velocidades bajas, no nos dio vibraciones excesivas, realmente lo sentimos como una parte sólida con la liberación de potencia plena y eso sólo a bajas vueltas. Así, conforme seguimos empujando el acelerador la moto siguió empujando y manteniendo ese aplomo, aunado a la ayuda de sus asistencias electrónicas que entraban bien para permitir un manejo mucho más dócil.

Pasado el tiempo tuvimos la oportunidad de subir a las montañas de California, dejando ver que éste era el hábitat real para cualquier rider, gracias a que las curvas eran distintas, lo que nos ofreció frenadas y salidas emocionantes, además de cuidar nuestro rodar viendo al guía para seguir su línea, ya que esto nos permitiría conocer más a fondo la motocicleta. Incluso, esto también nos dio oportunidad de exprimir el motor con su derroche de aceleración y adrenalina, donde la moto (a partir de las 4,000 vueltas) empezó a “empujar como loca”. Aquí cabe hacer mención que esta Indian posee tres modos de manejo y hace unas aceleraciones muy estridentes que llamaban mucho la atención.

Así a nuestro ascenso por la montaña, sentimos el buen tacto de los frenos (discos dobles al frente de 320 mm con pinza Brembo M432 de 4 pistones y disco simple de 265 mm con pinza Brembo de 2 pistones detrás) que van directamente sobre la rueda para reducir peso (todas tienes como estándar el sistema ABS). Su tacto era progresivo, minucioso y podía pasar por donde sea.

Tampoco podemos omitir el cuadro de esta Indian (un tubular entramado con un subchasis trasero de aluminio), el cual le da mucha rigidez, además es corta de ejes y eso le permite tener poca torsión, mucho gracias (también) a su tipo de motor. Dicho cuadro va anclado a unas suspensiones compuestas en la parte delantera (FRT1200 y 1200S) de cartuchos de horquillas invertidas de 150 mm de diámetro y 43 mm de recorrido (que lleva un eje hueco para reducir el peso) con una inclinación de 26.3º en el ángulo de la rueda delantera. Mencionar que la suspensión dorada de la FTR1200 es totalmente ajustable con ajustes en precarga, compresión y rebote; mientras que la negra tiene ajustes sólo en el amortiguador trasero.

De la suspensión trasera de la FTR1200 podemos decirte que esta se compone de un de brazo oscilante similar a los de la moto de carreras de la FTR750 de Óvalo, con tubos de acero, mientras que su monoamortiguador lateral tiene 150 mm de recorrido y el pivote del brazo oscilante se adhiere bien al piso  para mantener la base de la rueda más compacta y adherida.

Definitivamente esta motocicleta tiene historia, y conforme la íbamos manejando, pudimos sentir el aire en la cara, además del dinamismo y la adrenalina, dando el verdadero resultado para lo que realmente fue generada una motocicleta, brindar emociones, y esta moto las daba: aceleración, frenado, agilidad, entrada, dinamismo, lo tenía prácticamente todo. Y ya que tocamos el tema de la aceleración, el de esta moto es excepcional.

Un aspecto más a tocar y que nos llamó mucho la atención es que, con las temperaturas de aquel lugar, el clima nunca se sintió caliente o que la moto no diera más, en parte gracias a su tipo de neumáticos específicos: Dunlop DT3R, un neumático que, cabe decir, nos dio un poco de miedo por tener algo de gajos, pero conforme se fueron calentando nos fueron demostrando su buen desempeño. Dichos neumáticos estaban anclados a unos rines de 19” delante y 18” detrás, que permitieron tener mucha precisión en el manejo para no tener un cambio de inercias tan exagerado, ya que esta moto sí tiene un poco de fuerzas inerciales de cambios de lado por el tipo de motor en V, por la oscilación que maneja.

Y ahora que hablamos de las transiciones de los cambios, estos fueron muy suaves, realmente con mucha deportividad, en donde en las curvas tuvimos que bajar de primera a segunda y, realmente el radio de torsión de transmisión de potencia fue bastante bueno; la transmisión final es por cadena, lo que permitió tener una aceleración efectiva, directa y con muchísima potencia.

El tanque de combustible está estratégicamente ubicado debajo del asiento hasta la parte trasera del mismo, donde también manejan parte del motor, de la electrónica y la caja de aire. Mencionar también el buen rendimiento de la gasolina, gracias a la optimización del combustible a través de la inyección electrónica y la caja de aire, donde todo trabaja con el control electrónico.

El acabado en la parte elevada del asiento trasero le da muchísima deportividad y el doble escape de la marca Akrapovich que, en la versión que a nosotros nos tocó, tenía los dos escapes apuntando hacia arriba lo que le da un distintivo específico como sólo indian lo sabe hacer.

Así, después de las montañas llegamos a un launch en Malibu Beach, en donde junto con los colegas tuvimos la oportunidad de intercambiar comentarios acerca de esta motocicleta, además de que Indian nos realizó nuestra sesión fotográfica.

Al final del día terminamos esta prueba como si fuéramos una manada de amigos californianos teniendo la oportunidad de salir a rodar en nuestras motos para poder disfrutarlas. Además, tenemos que decir que la Indian FTR 1200 parecía una moto que ya hubiéramos manejado antes, pero no. Aspecto que realmente nos ayudó a que en poco tiempo pudiéramos ser parte de ella, ofreciéndonos una gran sensación de alivio para nuestras dosis de adrenalina que necesitamos en nuestro día a día.

* Indian Motorcycle Red/Steel Gray $329,900 pesos
* Titanium Metallic/Thunder Black Pearl $329,900 pesos
* Race Replica con escape Akrapovic $349,900 pesos