Italika Blackbird: Clásica y atrevida 

En Revista Moto probamos la versión más atrevida del nuevo catálogo de Italika, una Neo Sport Café que llega con un diseño imbatible y unos acabados de gran calidad

¿Qué es lo que más destaca de esta moto?

Su diseño. Basado en un concepto clásico, Italika combina piezas de buena forja y un trabajo de calidad para hacer a la Blackbird uno de los modelos más llamativos de su catálogo actual. El toque retro es indudable y éste no pasa de moda.

¿Cómo es su motor?

Un monocilíndrico de cuatro tiempos que se deriva de la Vort-X 200 con un cubicaje hasta los 250 cc, su potencia máxima es de 19.4 Hp a 8,500 revoluciones por minuto y tiene un torque máximo de 20.4 Nm. Lo mejor del motor es su buena respuesta en arranque y su agradable torque. Lo que menos nos gustó es su alimentación por carburador. 

¿Cómo es su manejo?

Alegre, sencillo e intuitivo. Esta moto está pensada para que muchos motociclistas con poca experiencia la adquieran sobre ella. Sorprende su buen rendimiento y el desempeño en ciudad y carreteras secundarias, donde se puede pasar muy buenos ratos en tramos revirados. Es ligera, baja y muy manejable. 

La pasión por las motos de antaño no cesa y muy pocas son las marcas que no han hecho un hueco en sus catálogos para impulsar máquinas que hacen un guiño a la nostalgia, al motociclismo de antes que sigue muy presente en nuestros días. Italika es una marca que nos tiene acostumbrados a modelos muy confiables, económicos y polivalentes donde quizás el diseño se había dejado en un segundo plano (a excepción de sus líneas más deportivas). 

Recientemente esta firma nos ha sorprendido con un modelo muy llamativo y de buena forja que acerca los modelos Café Racer a un motociclista novel: la Blackbird ya está en México y en Revista Moto no hemos querido dejar pasar la oportunidad de probarla. 

En primer lugar, queremos destacar el diseño y las líneas de la Blackbird, modelo que se comercializa en un único color negro brillante que combina a la perfección con otros dos colores que tintan dos elementos clave del conjunto: el dorado de la horquilla delantera y el café del asiento. A ellos hay que sumarle los cromados que salpican piezas fundamentales como el motor y el escape. Todo un acierto en la reinterpretación de la estética clásica de las Café Racer a la que esta moto rinde homenaje sin descuidar aspectos más contemporáneos que nos facilitan la vida a todos los aficionados. 

En esta línea también hay que reparar en una posición de manejo deportiva, muy al estilo de antaño, que se determina por un manubrio bajo y plano y unas estriberas que facilitan una posición más o menos tumbada que, por un lado, confiere a la Blackbird una agilidad sobresaliente pero, por otro, exige un poco más al piloto -y provoca algo de cansancio- si los trayectos se alargan. Dada la vocación citadina de esta moto (que también cumple sobradamente en carreteras secundarias), no nos parece que la posición de manejo sea un inconveniente sino un plus. Además, es destacable la comodidad y amplitud de un asiento corrido que deja a la vista unas costuras muy ad hoc con su estética. El lugar reservado no es tan amplio, pero sí nos parecieron mucho más cómodas sus estriberas (también más largas). 

Otros detalles que no podemos pasar por alto son la línea del escape (con protección antiflame) en acero inoxidable con acabado en aluminio cepillado o un faro redondo de buenas dimensiones que combina la iluminación halógena con una luz de día automática LED. Asimismo, toda la iluminación trasera y las direccionales son de LED. Los espejos laterales redondos y los puños en color café con una textura puntiaguda le dan el toque racer que esta moto necesita. Deportivo es también su desempeño, pues en carretera la Blackbird alcanza los 136 kilómetros por hora. 

También es muy interesante la consola de instrumentos que Italika ha colocado a su nueva creación: de reducido tamaño y de forma circular emerge prácticamente del manubrio un panel de control digital que permite diferentes tonos de iluminación. Por último, también nos gustó la toma USB que se esconde en el manubrio para cargar un dispositivo electrónico. 

Buena respuesta

El monocilíndrico de cuatro tiempos que equipa la Blackbird es una versión que se deriva del que monta la Vort-X 200, pero ha sido ajustado para dar un desplazamiento de 250 cc, una potencia máxima de 19.4 Hp a 8,500 revoluciones por minuto y un torque máximo de 20.4 Nm. Lo mejor del motor es, sin lugar a dudas, su buena respuesta en arranque (de 0 a 60 km/h no tarda 8 segundos) y su agradable torque para salidas en parado y ejecutar rebases a otros vehículos. Lo que menos nos gustó es su alimentación por carburador. 

En el tramo de 0 a 100 kilómetros por hora nos sorprendió la respuesta del pequeño motor refrigerado por aire forzado que hace un gran trabajo en ciudad y en carreteras secundarias con un arranque progresivo y un ruido mesurado. Nos gustó la salida, el comportamiento en curvas (entra muy rápido) y en carreteras secundarias y, aunque la probamos en autopista, no creemos que sea la moto adecuada para adentrarse en este tipo de vías. En esta Prueba Activa la moto marcó un consumo de 25 kilómetros por litro de combustible, un buen rendimiento que se ayuda en una transmisión final de seis velocidades por cadena. 

De la parte ciclo de la Blackbird destacamos una suspensión delantera formada por una horquilla telescópica invertida de cartucho con 200 mm de recorrido y una pintura dorada que le concede un toque muy especial. En marcha comprobamos que los baches se llegan a sentir algo duros debido al taraje deportivo; un precio a pagar muy razonable -según nuestra experiencia con la Blackbird- ya que una suspensión más blanda con esta posición semideportiva hará que la moto absorba mejor los baches pero, a la larga, será más cansado para el piloto. En la parte trasera encontramos un basculante monoshock con buen recorrido y un taraje que tiende a la deportividad. 

Para los frenos, Italika confía en dos discos sencillos de buen tamaño (uno al frente, uno detrás) sobre los que actúa una doble pinza al frente y una sencilla en el trasero. La frenada es contundente, con un buen tacto. Al no tener ABS, para garantizarnos una distancia de frenado satisfactoria es necesario dar más concentración al frenado. 

Su chasis de acero con forma helicoidal nos ofrece, sobre todo, rigidez, aunque también se muestra algo flexible para ejecutar cambios de dirección rápidos. No conviene olvidar que esta moto es pequeña (2,000 mm de largo; 1,040 mm de alto; 780 mm de altura al piso) y liviana (pesa en seco 136 kilos), con una capacidad de giro estupenda y un ángulo de morro ideal para entrar rápido en las curvas y un buen motor para salir de ellas (aunque a veces se quede algo corto). Las llantas presentan unas medidas de 100-80-R17 al frente y 130-70-R17 detrás. Los rines son de radios, lo que le confiere un aire retro. 

El tanque en forma de semigota tiene una capacidad de 14 litros y unos acabados sobresalientes, con protecciones en la parte superior y cojinetes en las zonas donde se colocan las rodillas. El tanque, como otros detalles, como el airbox y el resto de piezas que luce su motor presentan acabados excelentes que nos hacen pensar en una serie de piezas muy bien labradas. Por ejemplo, el guardabarros delantero montado sobre bases de aluminio o las abrazaderas, que lucen como auténticas piezas maquinadas (en realidad son moldes muy bien logrados). 

En líneas generales, Italika sigue progresando adecuadamente con nuevos y diferentes modelos en la línea de las cilindradas bajas para atraer a clientes más exigentes, no sólo en rendimiento, sino en decidirse por una estética concreta más llamativa y juvenil. En este caso, el conjunto minimalista lleno de detalles contemporáneos se une con una estética Café Racer que convierten a la Blackbird en una muy interesante opción para ser una moto de entrada o sustituir a una más pequeña (tipo Scooter) por una máquina con más potencia y look diferente.

MOTOR

Tipo: 4 Tiempos, monocilíndrico

Cilindrada: 250 cc

Potencia máxima: 19.4 Hp @ 8,500 rpm

Torque máximo: 20.4 Nm @ 8,500 rpm

Sistema de arranque: Eléctrico

Sistema de ignición: CDI (Ignición por descarga de condensador)

Sistema de enfriamiento: Aire forzado

TRANSMISIÓN

Embrague: ND

Transmisión: Estándar de 6 velocidades 

Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS 

Suspensión delantera: Horquilla telescópica invertida

Suspensión trasera: Basculante Mono Shock

Freno delantero: Disco Sencillo

Freno trasero: Disco Sencillo

Neumático delantero: 100-80-R17

Neumático trasero: 130-70-R17

DIMENSIONES Y PESO

Largo total: 2,000 mm

Ancho total: 830 mm

Alto total: 1,040 mm

Altura del asiento: 780 mm

Capacidad de carga: 150 kg

Capacidad de combustible: 14 l

Peso en seco: 136 kg

COLORES: Negro

PRECIO: $47,499.00 pesos* (precio exclusivo en línea*)