ROYAL ENFIELD CLASSIC 500

REGRESO A LA NOSTALGIA

Royal Enfield nos cedió un ejemplar para probar uno de sus modelos más emblemáticos con el que la marca reivindica la vuelta a los orígenes del motociclismo

En un mercado en el que la tecnología se apropia cada vez más de los nuevos lanzamientos, también hay espacio para la nostalgia. ¿Y quién mejor que Royal Enfield para reivindicar el motociclismo de antaño y recordarnos cómo empezó todo?

En Revista Moto estamos analizando el catálogo de esta marca legendaria, gracias a la colaboración de Royal Enfield Heritage Guadalajara. Este mes analizamos en la sección de Pruebas Activas una de esas motos imprescindibles que acumulan, en partes iguales, kilómetros, aventura y experiencias, la Classic 500.

Para empezar el análisis de esta moto es importante considerar que estamos ante una pieza que no es que tenga un sabor vintage, que no se viste a propósito con estética old school, sino que es una moto clásica como pocas, que conserva su esencia original con ciertos toques de tecnología ajustados a los tiempos que corren (y a las normativas de control de emisiones).

Comenzando por lo más evidente, es indispensable reparar en una silueta 100% clásica de plano bajo con un faro redondo rematado con visera cromada, un cuadro de mandos ad hoc o un depósito de combustible con una personalidad de antaño y con capacidad para 13.5 litros. La óptica trasera también adorna un conjunto sobre el que no podían faltar los espejos retrovisores alzados, el manubrio bajo -que permite una postura erguida- o el asiento individual con resortes y buen mullido.

La Classic 500 se comercializa en cuatro colores (cada cuál más bonito) a un mismo precio de salida: $120,990 pesos. Nuestra unidad de pruebas es la Gunmetal Grey, donde el asiento contrasta con el gris ceniza al emplear una tonalidad café. Simplemente bella.

MOTOR ADAPTADO A LA EURO4
La Classic 500 incorpora un monocilíndrico de 4 tiempos, TwinSpark, con una cilindrada de 499 cc que conserva elementos que nos dan idea de que estamos ante una construcción que no parece de este tiempo: un pistón con 90 mm de carrera, el árbol de levas en el cárter (con varillas y balancines) o la culata con dos válvulas. Sin embargo, Royal Enfield ha introducido en este modelo modificaciones en los sistemas de gestión del motor y de escape para adaptarse a la Euro4 y dar una potencia de 27.2 bhp a 5,250 revoluciones por minuto y un par máximo de 41.3 Nm a 4,000 vueltas. El propulsor cuenta, además, con inyección electrónica Keihin y se refrigera por aire.

Desde su propia concepción, este motor funciona bien en calle y carreteras alternas (no es adecuado para autopistas) donde se aprovecha la capacidad de recuperación en bajos y medios para un viaje placentero. También en terracería, incluso en situaciones de Off Road leve, donde hace gala de su buen torque capaz de sacar la moto de situaciones complicadas; para ello se apoya de una primera velocidad muy corta y potente. La caja de cambios es de cinco velocidades, adecuada para el modelo, por lo que no echamos en falta una sexta. Respecto a su embrague, es lubricado y multidisco y presenta un buen tacto.

Desde el arranque (por palanca o botón), el motor muestra su gran personalidad al rugir y emitir una vibración que recorre el cuerpo del piloto. Si aún no habíamos sentido de qué tipo de máquina estábamos analizando, este poder despeja cualquier duda. El sonido es brutal, rezuma leyenda y antigüedad, como una máquina de coser que te transporta al pasado.

Su arranque es suave y progresivo, al subir de vueltas a un ritmo constante sin gran potencia de salida. Acelera sin prisa para llevarte a esa suerte de viaje propio donde todos los detalles cuentan, donde el viento en la cara es tan importante como la postura de manejo o como sentir (y entender) ese feeling tan especial que nos da una moto de antaño con buen torque que mantiene la energía durante las bajadas. Así, la entrada y el paso por curva es suave, con una salida más rápida y puntual.

PARTE CICLO
El chasis de la Classic 500 es rígido, de tipo monobrazo tubular que emplea el motor como componente autoportante. Destaca que todas las piezas son de hierro para reforzar la sensación de una moto fuerte y duradera en homenaje a las motocicletas británicas de la posguerra.

El equipo de suspensiones se compone, en la parte delantera, de una horquilla telescópica convencional de muelles de 35 mm de diámetro y un recorrido de 130 mm. Un equipo suficiente con buen tarado que permite errores.

En la parte trasera dispone de amortiguadores de doble gas con precarga ajustable de cinco puntos y 80 mm de recorrido que responde perfectamente cuando la moto va cargada. Los baches los afronta con solidez y no se sienten oscilaciones. Buen comportamiento también a bajas velocidades.
En el equipo de frenos lo más destacado es el sistema ABS de canal dual que multiplica el poder y la seguridad de un sistema que no está precisamente a la vanguardia de tecnología, con un freno delantero de disco de 280 mm de diámetro y calibre de dos pistones y un disco trasero de 240 mm y calibre de un pistón. Para sacar partido a este sistema es necesario conocer la moto, que requiere una frenada contundente, ya que tiene un tacto duro. Igualmente, en el transcurso de esta Prueba Activa, comprobamos la ayuda tan importante que ofrece el motor al frenar.

La Classic 500 se cuece aparte en el mundo de las motos clásicas: fuerte, fiable y fácil de manejar, es el trampolín perfecto para la entrada a esas motos de antes, de alma puritana, que ofrece Royal Enfield en un cuidadoso conjunto, capaz de conjugar robustez y una estética poderosa para ofrecer un viaje al pasado.

EN BREVE
¿Qué es lo más llamativo de este modelo? Su concepto genuino y auténtico con el que esta moto ha aguantado el paso del tiempo llevando de gala los valores clásicos del motociclismo. Ese tipo de modelos de antaño explica de dónde venimos.

¿Cómo es su motor? Un monocilíndrico de 4 tiempos y 499 cc que conserva un diseño y una configuración de antaño. Con una potencia limitada (pero suficiente) y grandes dosis de torque, destaca su fiabilidad, su sonido y las vibraciones que transmite.

¿Para qué tipo de motoristas se recomienda? Como primera moto es una opción perfectamente viable. También se ajusta a ser una segunda moto que elegirán aquellos usuarios que quieran experimentar el sabor del motociclismo clásico.

FICHA TÉCNICA ROYAL ENFIELD CLASSIC 500
MOTOR
Tipo: Monocilíndrico, 4 tiempos, inyección electrónica Keihin, refrigeración por aire
Cilindrada: 499 cc
Potencia: 27.2 hp @ 5,250 rpm
Par máximo: 41.3 Nm @ 4,000 rpm
Diámetro x Carrera: 84 mm x 90 mm
Encendido: Digital electrónico
Arranque: Eléctrico/Pedal

TRANSMISIÓN
Embrague: Multidisco en baño de aceite
Transmisión: 5 velocidades
Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Chasis: Monobrazo tubular
Suspensión delantera: Horquilla telescópica convencional de muelles de 35 mm de diámetro y 130 mm de recorrido
Suspensión trasera: Amortiguadores de doble gas con precarga ajustable de 5 puntos y 80 mm de recorrido
Frenos delanteros: Disco de 280 mm de diámetro y calibre de dos pistones
Freno trasero: Disco de 240 mm y calibre de un pistón
Neumático delantero: 90/90-19
Neumático trasero: 120/80 -18
ABS: De serie

DIMENSIONES Y PESOS
Distancia entre ejes: 1,360 mm
Distancia al suelo: 140 mm
Longitud: 2,140 mm
Ancho: 800 mm
Alto: 1,080 mm
Peso: 195 kg
Capacidad del tanque de combustible: 13.5 l

COLORES: Gunmetal Grey, Black, Battle Green, Chrome, Desert Storm, Squadron Blue, Stealth Black
PRECIO: $120,990 pesos