ROYAL ENFIELD INTERCEPTOR 650

ALMA CALIFORNIANA

Te traemos la Prueba Activa de un modelo emblemático de Royal Enfield que nos devuelve a las playas de California allá por los años 60’s, cuando los jóvenes surfistas apostaron por un estilo propio en sus máquinas motorizadas

Emblemática y muy divertida. Este mes tenemos en nuestra sección de Pruebas Activas uno de los dos modelos bicilíndricos de 650 cc que Royal Enfield pone a disposición del público en su firme regreso a México. La Interceptor 650 es una roadster con mucha alma que conquista a cualquier aficionado al motociclismo de la vieja escuela, gracias a su diseño, a la facilidad de manejo que proporciona y a su funcionalidad.

Para contextualizar esta máquina hemos de remontarnos a los años 60 y pensar en esas playas de California donde se cocía el movimiento surfista gracias a jóvenes dispuestos a dejar huella no sólo empleando sus tablas para surcar las olas. El motociclismo también fue una de sus pasiones y lo demostraron personalizando modelos de serie con sus propios gustos. El manubrio elevado y una postura de manejo erguida son, sin duda, características propias de este estilo beach bike.

La Interceptor 650 se deriva del modelo de 1960; aquella moto tenía 700 cc, a diferencia de su última versión, que reduce su cubicaje a los 650 cc convirtiéndose en una de las pocas opciones del mercado en este segmento que parecía olvidado por la mayoría de las marcas. Sin embargo, la versatilidad y poder de este nuevo bicilíndrico en paralelo creado por Royal Enfield -de corte clásico pero aderezado con componentes actuales- convierten este modelo en una moto perfecta para carreteras, para el día a día, para el mundo real.

Enfriado por aire y aceite, el bicilíndrico respeta las formas clásicas aunque introduce novedades que le dan mejores prestaciones y le permiten superar la normativa Euro 4, separando el cárter del cigüeñal calado a 270 grados y un árbol de levas contrarrotante paralelo que reduce las vibraciones montado en la culata. También incorpora un doble cuerpo de aceleración que va directamente a la ECU que firma Bosch para dar una buena respuesta. Las cifras de potencia son: 47 CV a 7,250 rpm y 52 Nm a 4,000 revoluciones por minuto; además es capaz de ­entregar el 80% de su torque desde muy bajas vueltas, conformando una respuesta muy suave y progresiva en todo momento. Carácter muy significativo de este modelo: si se abre el gas se siente la fuerza, pero no de un modo explosivo.

Además de notar una buena pegada en bajos (2,000 – 3,000 vueltas), nos sorprendió la buena respuesta, la ausencia de vibraciones y la velocidad que puede desarrollar. Todo ello marcando cifras de consumo reducidas. El motor trabaja en buena sintonía con una caja de cambios de seis velocidades con embrague asistido y anti-rebote que no desentona en absoluto con la suavidad del conjunto. El sistema de doble escape tiene doble pared desde el colector para evitar que el cromado mantenga su tono en función de la temperatura del conjunto. Su sonido es ronco, como debe ser en un modelo de estas características.

LIGERA Y SUAVE
La máxima diversión de esta moto la encontramos en avenidas grandes y, sobre todo, en carreteras secundarias donde las curvas te dejan disfrutar de un manejo sosegado que permitirá perfeccionar la técnica. La ergonomía nos gustó espe­cialmente por la comodidad que concede un manubrio ancho y levantado, las estri­beras centradas y un asiento grande bien mullido.

El manejo dinámico viene determinado por una distancia entre ejes de 1,400 mm, una altura de asiento ideal para todo tipo de pilotos (804 mm) y 174 mm de altura libre al piso que se complementan con un ángulo de giro (37.5 grados) que facilitan los trayectos en ciudad. Con 24 grados de ángulo de lanzamiento y 106 mm de avance, la Interceptor se siente ligera en ciudad y segura en carretera.

Respecto a su parte ciclo, destaca un chasis de doble cuna fabricado en acero diseñado por Harris Performance, que ayuda a que las curvas se enfrenten ágilmente con buena respuesta en aceleraciones y frenadas más fuertes, determinadas por un conjunto monodisco (flotante en la parte delantera de 320 mm y de 240 mm, detrás) con pinzas de dos pistones ByBre y un sistema ABS de doble canal Bosch que proporciona una frenada progresiva. La Interceptor tiene suficiente potencia de frenado (especialmente detrás) y buen tacto.

La rodada es de 18 pulgadas, los rines de aleación de 36 radios y los neumáticos nada menos que unos Pirelli Phantom Sportcomp, con el agarre muy mejorado conforme a los estándares de seguridad actuales.

Las suspensiones se componen de una horquilla delantera de 41 mm de diámetro de barras y de 110 mm de carrera, así como de dos amortiguadores traseros de 88 mm de recorrido, ajustables en cinco posiciones en precarga. El trabajo de la suspensión trasera con sus amortiguadores gemelos es correcto, aporta estabilidad en todo tipo de firmes, mientras que la horquilla se desempeña bien en las curvas.

POLIVALENCIA
Tras una completa prueba de manejo, la Interceptor 650 nos dejó buen sabor de boca, sobre todo porque cubre a la perfección un tramo del mercado donde no tiene mucha competencia. Existen motos más poderosas, menos… todas carecen del equilibrio que sí encontramos en un modelo polivalente que rebosa detalles como los espejos retrovisores vintage o un asiento plano y largo que permite movimientos gracias a que el tanque con forma de lágrima nos deja posicionarnos más adelante en la moto (y quizás evitar algo de viento a altas velocidades).

Tampoco pasan desapercibidos detalles como los dos relojes clásicos (con una pequeña pantalla con cuentakilómetros digital y escala de gasolina), los acabados del motor, la pintura para el depósito de 13.7 litros de capacidad o los cromados. Con todo este punto de partida, el usuario puede, a partir de $159,990 pesos, comenzar a configurar la moto a su gusto con seis colores distintos en el tanque (o combinaciones de colores). Además, el catálogo oficial de la marca ofrece muchos extras con los que armar una pieza única.

No te lo pienses, la Royal Enfield Interceptor 650 es una roadster que te hará disfrutar. Sencilla y funcional, con la electrónica en su justa medida y con una silueta de antaño.

EN BREVE
¿Qué es lo que más llama la atención de este modelo? El diseño de un modelo que renace de la mano de una marca que ha hecho un buen trabajo adaptando sus máquinas más icónicas a los nuevos estándares de seguridad. De su silueta nos quedamos con el manubrio ancho y levantado, su tanque en forma de lágrima y toda la personalidad que rebosa.

¿Cómo es su motor? El bicilíndrico en paralelo es completamente nuevo, si bien presenta detalles de diseño inspirados en los propulsores de antaño, introduce novedades significativas que mejoran su rendimiento y ‘dulcifican’ su respuesta, que es siempre progresiva. Con buena pegada en bajos y medios, su funcionamiento está libre de vibraciones.

¿Para qué tipo de pilotos se recomienda? Es una excelente puerta de entrada al motociclismo más puro, al de antes. Su cilindrada y la facilidad de manejo hacen de la Interceptor 650 una buena candidata para subir de nivel desde cilindradas bajas. Fácil de manejar, sólida y fiable, esta moto se recomienda para casi todo tipo de público que quiera usarla a diario o hacer escapadas de fin de semana.

FICHA TÉCNICA ROYAL ENFIELD INTERCEPTOR 650
MOTOR
Tipo: Bicilíndrico en paralelo, 4T, refrigerado por aire/aceite, árbol de levas en culata, inyección electrónica
Cilindrada: 648 cc
Potencia máxima: 47 CV @ 7,250 rpm
Par máximo: 52 Nm @ 5,250 rpm
Relación de compresión: 9.5:1
Encendido: Digital por chispa: TCI

TRANSMISIONES
Embrague: Anti-rebote
Transmisión: 6 velocidades
Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Chasis: Bastidor tubular de doble cuna de acero
Suspensión delantera: Horquilla de 41 mm de diámetro de barras y de 110 mm de carrera
Suspensión trasera: 2 amortiguadores de 88 mm de recorrido, ajustables en cinco posiciones en precarga
Frenos delanteros: Disco flotante de 320 mm con pinza de dos pistones ByBre
Freno trasero: Disco flotante de 240 mm con pinza de dos pistones ByBre
Neumático delantero: Pirelli Phantom Sportcomp 100/90 18”
Neumático trasero: Pirelli Phantom Sportcomp 130/70 18”
Rines: Aleación de aluminio de 36 radios
ABS: Doble canal de Bosch

DIMENSIONES Y PESOS
Distancia entre ejes: 1,400 mm
Largo: 2,122 mm
Alto: 1,165 mm
Ancho: 789 mm
Altura del asiento: 804 mm
Altura libre al suelo: 174 mm
Ángulo de giro: 37.5º
Ángulo de lanzamiento: 24º
Avance: 106 mm
Peso en orden de marcha: 202 kg
Capacidad del tanque de combustible: 13.7 l

COLORES Y PRECIO:
Orange Crush, Mark Three y Silver Spectre: $159,990 pesos
Glitter and Dust: $174,990 pesos
Ravishing Red y Baker Express: $168,990 pesos