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Soberbia: Indian Roadmaster Icon Program

En 2015 tuvimos el placer de ponernos a los mandos de una Indian Roadmaster recién llegada a México. Tres años después la marca ha hecho posible que en Revista Moto manejemos de nuevo esta emblemática motocicleta, esta vez con un vestido de gala: el que proporciona Indian con el Icon Program mediante el cual este modelo se viste con colores especiales que la hacen aún más icónica. La motocicleta de prueba lucía el exclusivo color Mesa Red Smoke Thunder Black, totalmente espectacular.

Invitados por Indian Motorcycle México nos trasladamos a Monterrey, Nuevo León, para conocer cómo lucen estos nuevos colores y también cómo han sido los ajustes que se han hecho sobre el modelo en los últimos años.

Salvo ese cambio de look tan notorio (que aplica sólo a los modelos que forman parte de este programa: Scout y Roadmaster), pocas modificaciones existen en un producto que -eso sí- ha sido convenientemente afinado y se actualizó con el nuevo Ride Command, el cual te ofrece conectividad total al rodar, sin necesidad de distraer la mirada del camino.

Y de los prometidos ajustes que nos comentaron los responsables de Indian en México los apreciamos cuando salimos a rodar. En donde tenemos que decir que todo el día casi no dejó de llover y el asfalto estaba especial mente resbaloso. Pero en Revista Moto no nos atemorizamos y no perdimos la oportunidad de probar la poderosa Roadmaster en unas condiciones severas. ¿Acaso en los viajes en carretera no puede aparecer la lluvia? No había mejor oportunidad de comprobar su comportamiento bajo esas condiciones.

MUCHA TECNOLOGÍA

Con el equipo de seguridad completo y los ajustes previos necesarios para hacernos de esta espectacular motocicleta, queríamos comprobar cómo se comportan los sistemas de seguridad y el propio dinamismo de una moto que en báscula (en orden de marcha) supera los 400 kilos de peso. El asiento de serie se sitúa a una altura de 673 mm, pero puede modificarse según la talla del motorista. También puede ajustarse la altura del parabrisas (mediante un botón) para que el aire nunca sea una molestia, lo cual se agradece en todo momento. La primera sensación es la de amplitud y confort cuando nos ponemos manos a la obra. Manos en una posición correcta y corta entre el manillar y el piloto, piernas. Y lo mejor es que nos recibe una enorme pantalla táctil de 7 pulgadas (la más grande del mercado) donde Indian pone al servicio del piloto una consola de información y entretenimiento, el Ride Command. Sistema con conexión Bluetooth, reproducción de la información y aplicaciones del celular, manos libres para el teléfono con selección de contactos tocando la pantalla, navegador con vistas configurables y posibilidad de ampliarla con los dedos, computadora de a bordo con información de todos los parámetros necesarios sobre la moto: autonomía, temperatura, consumos, presión de los neumáticos, velocidad media. Y, un espectacular equipo de audio que reproduce radio, memoria USB o la música que le envíes desde tu teléfono, ya sea MP3 o desde un servicio digital. 200 vatios de potencia para que no te falte tu música favorita.

La situación de la pantalla permite prácticamente no retirar la vista de la carretera o manejarla haciendo uso de la función táctil, incluso con guantes, en cualquier recta despejada sin problemas que perjudiquen el manejo de la moto.

Acomodados en la Roadmaster nos damos cuenta que a nuestra espalda queda un generoso espacio para el pasajero, que disfrutará del viaje con toda comodidad. Todo el asiento es de piel, puede regularse y el pasajero cuenta con reposapiés ajustables y reposabrazos. Por si fuera poco, tanto el piloto como el acompañante pueden regular la temperatura del asiento de manera independiente. Los puños también son calefactables. Otro detalle es que la moto no se arranca mediante una llave clásica, sino a través de una keyless, que también permite abrir o cerrar el seguro de las maletas. Gracias al sensor de distancia, la moto arranca accionando el contacto mediante un botón situado a la derecha de la pantalla. Así, su equipamiento tecnológico es de primera clase y lo más importante es que no rompe esa imagen clásica de la moto aportando elementos tan importantes como la conectividad con el teléfono celular, la moto y el exterior. A pesar de que pueda parecer una moto ruda (por sus líneas y su aspecto), nada más lejos de la realidad pues es de trato dócil y funcionamiento suave si se cuenta con la experiencia necesaria para manejar este tipo de megacruiser hecha para devorar kilómetros y disfrutar de una comodidad superior.

DINAMISMO TODO EL TIEMPO

El motor de esta Indian es el (muy probado) Thunder Stroke 111 de 1,800 cc que ya equipan otros modelos de la marca como la Chieftain. Su uso está fuera de toda duda y su adaptación a la moto resulta magnífica, con un par máximo de 138.9 Nm a 2,600 revoluciones por minuto. La potencia y el torque se entregan con suavidad como exige una cruiser: con pocas revoluciones para acelerar y sentir el torque desde bajas (ya que el arco de revoluciones bajo, con poco más de 3,000 rpm) y una baja compresión que muchos identifican con una marcha similar a la de un ‘trenecito’; eso sí, accionado por una inyección electrónica que, además, hace que el consumo no sea desorbitado.

El manejo resulta más dinámico de lo esperado y la moto empuja en todas las velocidades, incluida en sexta. La refrigeración por aire hace un muy buen trabajo en carretera, aunque queda a deber algo en ciudad, donde el piloto sí alcanza a sentir el calor que emana del propulsor. En las salidas en semáforos nos damos cuenta que el arranque es progresivo, con torque, permitiendo aplomo a la hora de arrancar, momento en el que se aprecia el ruido del motor que, por cierto, no resulta exagerado.

En ciudad la moto para los desplazamientos cortos (o destinados precisamente a salir de la urbe) es muy placentera, entre otras cosas, porque la máquina está muy bien ajustada y no se sienten vibraciones molestas. En carretera, cuando le damos alegría al gas, sí sentimos el rugir de la moto en el manubrio. Más que incomodidad, parecería que el motor habla al girar el acelerador.

En carretera las curvas no son un problema. Su chasis rígido de aluminio permite más agilidad de la que inicialmente se piensa: gira con facilidad y entra en las curvas correctamente gracias a un buen radio de giro debido al ángulo del motor y a la ayuda que prestan los descomunales neumáticos Dunlop Elite III (de 130” delante y 180” detrás).

A esta estabilidad contribuye un equipo de suspensiones muy específico compuesto por una horquilla telescópica de 46 mm de diámetro y un monoamortiguador trasero regulable con aire. Los baches los supera con gallardía y el asfalto en mal estado no es un grave problema si se trata de transitarlo hacia una carretera abierta. Tampoco penaliza la lluvia si se tiene experiencia en el manejo, porque los anchos neumáticos dan mucha seguridad y precisión. Es importante señalar que la moto no se siente muy diferente si va cargada o no; si se viaja con pasajero o solo. Los ajustes de agencia en las suspensiones son muy acertados.

También aporta seguridad el sistema de frenos, compuesto por dos discos delanteros (cada uno con pinza de 4 pistones) y uno trasero (una pinza de dos pistones), todos de 300 mm se encargan de detener con toda seguridad esta Roadmaster capaz de cargar 628 kilos que se pueden repartir entre el conductor, el pasajero y el equipaje que puede distribuirse entre tres maletas rígidas (dos a los lados y una trasera) para que no sea necesario renunciar a transportar nada.

La buena parte ciclo permite que la frenada sea precisa, si bien es necesario acostumbrarse al funcionamiento de los frenos y usarlos en su conjunto para garantizar que la moto se quede donde queremos. El tacto de los frenos es agradable, incluso en ciudad, donde su uso es constante.

Aunque el precio de esta edición de lujo no está al alcance de todos los bolsillos, tan sólo con apreciar la profundidad que adquiere esta moto con una combinación de colores como la que presentaba el modelo de esta Prueba Activa, cualquiera se da cuenta de que merece la pena ampliar algo más el presupuesto para esto. No en vano, este programa nació después de que los clientes de Indian hicieran esta sugerencia a la marca, que sigue dando opciones a la personalización, también a través de un extenso catálogo de accesorios que merece la pena conocer. Así, en nuestra segunda toma de contacto con este modelo hemos notado que la moto se ha afinado en todos los sentidos, siendo ahora más completa y aún más atractiva.

EN BREVE
INDIAN ROADMASTER ICON PROGRAM

¿En qué se diferencia del modelo base? En el toque de distinción que aporta el Icon Program, el primer programa personalizado de pintura de Indian Motorcycle que permite elegir entre cinco diseños extraordinarios con la calidad especial y garantía de fábrica.

¿Cómo se comporta su motor? El Thunder Stroke 111 responde con potencia, entregando suavidad y torque en todo momento. Este comienza desde bajas y las vibraciones nunca son molestas. Es la maestra del camino.

¿Qué es lo que más destaca de esta moto? Además de sus dimensiones y su aspecto, la ergonomía es uno de los puntos mejor resueltos, especialmente para el pasajero, que gozará del trayecto tanto como el piloto. El equipo de suspensiones o el panel de control con Ride Comand convierten el viaje en una experiencia muy placentera.

MODELO: Indian Roadmaster Icon Program
MOTOR
Tipo de motor Thunder Stroke 111
Desplazamiento 1,811 cc
Diámetro x carrera 101 mm x 113 mm
Torque 161.6 Nm @ 3,000 rpm
Relación de compresión : 9.5:1
Sistema de alimentación Inyección electrónica de combustible
TRANSMICIÓN
Transmisión 6 velocidades
Embrague Multidisco húmedo
CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Chasis N/D
Suspensión delantera Horquilla telescópica de 119 de mm de recorrido
Suspensión trasera Amortiguador sencillo con ajuste de aire y 114 mm de recorrido
Frenos delanteros Doble, rotor flotante de 300 mm con pinza de 4

pistones

Freno trasero Sencillos, rotor flotante de 300 mm con pinza de 2 pistones
Llanta delantera Dunlop Elite 3 130/90B16 73H
Llanta trasera Dunlop Elite 3 180/60R16 80H
Rin delantero 16” x 3.5”
Rin trasero 16” x 5”
DIMENSIONES Y PESO
Largo 2,656 mm
Ancho 1,000 mm
Alto 1,491 mm
Distancias entre ejes 1,668 mm
Distancia al piso 140 mm
Altura del asiento 673.1 mm
Peso en seco 407 kg
Peso con líquidos 421 kg
Colores Mesa Red Smoke & Thunder Black Smoke
Precio N/D