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Suzuki Boulevard C50: Experiencia

Con la herencia de un legado de más de una década, Suzuki sigue haciendo un guiño a aquellos que buscan un modelo clásico y unas prestaciones a prueba de fallos: una moto grande en todos los sentidos.

La Suzuki Boulevard C50 cuenta con una larga trayectoria en el mercado, muy larga. Desde el 2005 este modelo clásico de Suzuki conquista, con paso lento, el corazón de muchos motoristas que han aprendido sobre ella qué significa manejar lo que en el mundo motociclista se conoce como una moto grande.

Por su facilidad, por su precio, por sus características. Por todo esto y mucho más, la C50 sigue conquistando a quien la conduce. En Revista Moto hemos vuelto (porque se trata de una ‘vieja amiga’) a caer rendidos en sus encantos en esta Prueba Activa que compartimos con ustedes para descubrir la versión 2018 de esta moto que casi forma parte del paisaje urbano de nuestras ciudades.

Comenzamos apreciando que la renovación de este modelo no nos deja grandes sorpresas, sino una evolución suave, casi como el despertar de su motor. La silueta sigue marcando músculo y volumen como es seña de identidad de este modelo que nació clásico (tal vez por eso sigue atrayendo bikers a Suzuki), sin otra pretensión que la de mostrar de qué está hecha y presumir de hierro.

Sin ser el diseño más actual ni el más rompedor, las líneas se han suavizado para formar una imagen más compacta con una calidad en los acabados muy interesante. Otra de las señas de identidad que la marca japonesa logra de un primer vistazo es que sus productos parecen (y son) confiables: la experiencia nos dice que esta moto acumulará miles de kilómetros sin quejarse.

Así, con las características que la han llevado a ser una de las motos más especiales de Suzuki, la Boulevard renueva su traje negro, los adornos en plata y su leyenda tatuada en amarillo sobre el tanque de combustible con nueva tipografía para desafiar a quien se ponga por delante.

MECÁNICA FIABLE

Aunque el motor ha cambiado muy poco, la realidad es que pocos usuarios de esta moto se han quejado de la capacidad, rendimiento o prestaciones de este propulsor de 800 cc de 4 tiempos, refrigerado por líquido SOHC, 2 cilindros en V a 45 grados con 4 válvulas por cilindro. Su relación de compresión es 9.4:1, su diámetro de 83 mm y la carrera de 74.4 mm. Además, el corazón de esta Suzuki cuenta con la ayuda de la inyección con SDTV (doble mariposa) y la lubricación por bomba húmeda. Las cifras de consumo que marca son buenas para una moto de este segmento: con los 15.5 litros de su tanque se recorren sin inconvenientes 250 kilómetros, lo que equivale a una media de 18-21 kilómetros por litro.

En nuestra Prueba Activa planteamos un recorrido por grandes avenidas donde comprobamos que sus 54.7 CV responden perfectamente desde bajas revoluciones: es una moto que a partir de las 2,000 revoluciones empuja con todo, con una relación de velocidades corta –como manda la tradición– para que los arranques se hagan con fuerza y un último cambio (el quinto) con suavidad contrastada y un torque muy mesurado. La disposición del propulsor en V ayuda a que no se sientan vibraciones excesivas, así como la refrigeración líquida consigue que el motor no emita un calor excesivo.

La entrega de potencia es adecuada (acelerando y recuperando) y el manejo se disfruta porque la moto se siente bien en todo momento, con un sonido del motor que acompaña siempre al motorista (y llama la atención al entorno).

En ciudad no todo son grandes avenidas y mover una moto de unas dimensiones como las de esta Suzuki podría parecer complicado y, aunque evidentemente no se maneja como un Scooter, es mucho más sencillo de que lo que se piensa. Ayuda la caja de cambios corta (impulsada por flecha) y una tercera velocidad muy adecuada para circular a buen ritmo e incluso, adelantar. Respecto a las imperfecciones del asfalto, también sale airosa de los baches y topes porque cuenta con una suspensión que se adapta a un entorno hostil para estos modelos.

La horquilla telescópica convencional con resorte y aceite (delante) y el monoamortiguador hidráulico con resorte (regulable en precarga) hacen un buen trabajo junto con las gruesas llantas que se sustentan en rines de rayos. Además, también ayuda en los baches el centro de gravedad muy bajo. Aún con la moto cargada y con pasajero la moto se siente suave atravesando tramos muy irregulares, aunque sí es recomendable aplomar el paso y no abusar del gas para evitar inconvenientes (no hay que olvidar que la moto tiene un peso neto de 277 kilos).

Y para detener a la Boulevard, Suzuki confía en un esquema de frenos tradicional (disco-tambor) que resulta lo suficientemente fiable como para no tener inconvenientes (incluso en emergencias), pero también uno de los primeros cambios que esta moto necesita para dar un gran salto (el freno de disco trasero) junto a una caja de cambios de seis velocidades. El trabajo del monodisco ventilado delantero de 300 milímetros, su pinza de doble mordaza y la bomba Nissin es buena, no tan contundente pero adecuado para un modelo como éste, que no está pensado para ir a velocidades excesivamente altas.

Pero, desde luego que quien busca una moto así, no va persiguiendo la velocidad como atributo principal y sí la comodidad y un estilo muy definido en las formas y en la apariencia. Buena prueba de esta comodidad la encontramos en el asiento, de unas proporciones soberbias y que permite un viaje placentero con un acompañante, sintiendo el aire, el asfalto y permitiendo disfrutar del camino. La moto se siente ancha y privilegia una posición erguida que abarca mucho espacio.

Cuando se trata de tomar curvas, la C50 necesita algo de experiencia para dominar tanto peso (no es pesada respecto a otros modelos de su segmento, pero tampoco pasa por una moto ligera). Las inclinaciones que permite son suficientes si se conocen bien sus proporciones para evitar rozar el piso y el paso por curva, sin ser dinámico, puede ser más puntual a medida que se conoce a fondo la moto. Sí es notoria la buena recuperación del motor al salir de las curvas aun contando con un propulsor definitivamente inferior al que portan otras motos similares.

Rodar, disfrutar, salir a carretera están a tu alcance con la Suzuki C50 Boulevard, una moto que se comercializa en las agencias oficiales de la marca en México a un precio de $152,490 pesos.

 

  1. La Suzuki Boulevard C50 como es clásico en su tipo, cuenta con un escape doble salida en cromo, característico de este tipo de motocicletas.
  2. El muy probado bicilíndrico en V de 800 cc y 54 CV ha recibido algunas actualizaciones ofreciendo un mejorado rendimiento y prestaciones.
  3. Las planchas de los reposapiés son largas y de buen tamaño, aunado a que cuenta con goma antideslizante para evitar que el pie se resbale.
  4. Para detener a esta Suzuki, los ingenieros de la marca la han dotado de un esquema de frenos tradicional, tal como con un disco sencillo al frente.

En Breve

¿Qué ha cambiado respecto al modelo anterior?

Los cambios son pocos. Se han revisado sus componentes clave y modificado sus líneas y colores para potenciar esa imagen clásica que no pasa de moda.

¿Qué es lo que más llama la atención de esta moto?

Su aspecto musculoso e icónico y sus grandes dimensiones (955 mm de ancho). Este modelo resume una tradición de la marca japonesa por incursionar en un mercado que parecía reservado a las grandes marcas norteamericanas. También es característico su enorme asiento.

¿Cómo es su motor?

Un 4 tiempos de refrigeración líquida con 2 cilindros en v de 800 cc con inyección SDTV (doble mariposa) capaz de dar mucho y consumir poco (entre 18 y 21 km/l) con un sonido que hace disfrutar a quien la maneja.