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Suzuki Boulevard S40: Old School

El diseño atemporal de la más pequeña de la familia ‘Cruiser’ de Suzuki sigue siendo un valor para quienes buscan en una moto un estilo que no pase de moda y, sobre todo, ofrezca fiabilidad.

Pura y simple. Así es la Suzuki Boulevard S40, protagonista de esta Prueba Activa. Es un modelo que en esta Casa Editorial no habíamos podido probar… hasta ahora; gracias a Suzuki Motor de México. La S40 forma parte de la familia Cruiser de Suzuki y, como la ‘pequeña’ que es, su carácter rebelde sale a relucir con un aspecto clásico que permanece casi inalterable desde que incursionó en el mercado, allá por el año de 1986. Tampoco ha cambiado su carácter: simple y muy duradero a un precio razonable. La versión 2018 se puede adquirir en la red oficial de agencias Suzuki de México por $105,490 pesos.

 

Este tipo de motocicletas dice mucho de su propietario, pues la elección de un modelo que no sigue las tendencias del mercado no es del gusto de todos. Sin embargo, dadas sus características, la Boulevard S40 mira a un público más o menos joven. Precisamente por eso, los pequeños detalles que van delineando su silueta van encaminados a ‘atrapar’ a estos clientes jóvenes que se sienten atraídos por su particular estilo, con nuevas combinaciones de colores (gris plata o morado) con las que se decora el tanque de combustible con forma de gota. Éste es uno de los elementos más llamativos de la moto, en la que también luce el guardabarros delantero corto, los rines de rayos y los amortiguadores dobles cromados bajo el asiento. La combinación de ciertos elementos cromados (como los resortes) contrasta muy bien con piezas en negro mate como el motor, la salpicadera, el manubrio y hasta el tradicional faro delantero redondo.

Precisamente el motor es uno de esos puntos clave, Suzuki confía su propulsor monocilíndrico a una pieza carburada (Mikuni BS40) que no está casada precisamente con las nuevas tecnologías. Y aunque el motor está algo desfasado, no es menos cierto que los servicios de la moto son bastante sencillos de hacer y económicos.

Es más, probablemente su falta de grandes cambios, la convierten en otro de los símbolos de esta Suzuki que se rehúsa a cambiar su corazón: un monocilíndrico de 652 cc, enfriado por aire que entrega una potencia de 39 CV a 5,400 rpm y un torque de 45.5 Nm a 3,400 revoluciones por minuto. La transmisión es de cinco velocidades por correa dentada.

El arranque es progresivo y el mejor torque aparece a bajas vueltas y el motor emite un ruido importante que no resulta exagerado. Además de esto, es importante referir que su consumo es algo elevado (unos 25 kilómetros por litro) para los estándares actuales del mercado; a esto hay que sumar que el depósito de combustible tiene una capacidad de 10.5 litros, con lo que las opciones de salir con esta moto a carretera se reducen a escapadas puntuales.

En esos espacios abiertos nos damos cuenta de que el paso por curva es cómodo (desde luego no entra como un rayo); el paso es generoso gracias a una centralización de masas adecuada y la salida alegre debido a que la moto se compone con solo abrir el acelerador.

En el capítulo de la ergonomía la nota es alta al ser una moto pensada para pasar horas encima de ella. Permite una postura erguida y que las articulaciones se acomoden bien, tanto las manos (el manubrio es elevado) y los pies van en una posición adelantada, aunque no exagerada. El asiento es generoso y se puede equipar con un respaldo para el pasajero, que tiene espacio suficiente. El manejo es fácil y cómodo, incluso para pilotos de baja estatura, pues la altura del asiento es de 700 mm.

El chasis de la Suzuki Boulevard S40 es rígido, fabricado en acero con piezas helicoidales según la tradición de la saga Cruiser de Suzuki. La parte ciclo se completa con una suspensión delantera telescópica con resorte y aceite (sin posibilidad de ajuste) y dos amortigua – dores traseros hidráulicos con resorte regulables en precarga. Su funciona – miento está adaptado perfectamente a un uso en ciudad, especialmente la horquilla delantera, que pasa bien los baches y no transmite las imperfecciones del asfalto al piloto.

En los frenos encontramos otra de las partes que parecen inalterables en este modelo. En este equipo, vital para la seguridad del motociclista, Suzuki debería plantearse incluir un equipo más moderno, ya que el sistema de frenos de la S40 se compone de un disco sencillo que trabaja en la parte delantera y de tambor en la trasera. Cabe decir que este equipo todavía hace un buen trabajo sobre un conjunto que en báscula marca 173 kilos (160 en seco). La frenada es suave y no – tamos que la inercia hace que la suspensión delantera se hunda un poco más de lo que nos hubiera gustado.

En los detalles se aprecia un buen trabajo, porque el ensamble es de calidad y las piezas como los puños, los espejos retrovisores o el tanque de combustible lucen muy bien. Precisamente en el tanque se incrusta un velocímetro analógico con bordes plateados a juego con otras partes del tren delantero como la horquilla, las direccionales o el faro.

En el tanque, elemento que cambia de color según el gusto del piloto, se marca con una tipografía muy acertada la leyenda: Boulevard. Por si fuera poco, Suzuki ha abierto su catálogo con un sinfín de piezas y accesorios para que no haya dos modelos iguales. Si lo que buscas es una moto con estilo, fácil de manejar, durable y económica en sus servicios, ésta es la moto indicada. Te invitamos a que busques una prueba con tu distribuidor más cercano o, bien espera el Suzuki Demo Day en tu ciudad, caravana que está recorriendo diferentes entidades del país.

EN BREVE

¿Cómo es su motor?

Un monocilíndrico de 4 tiempos con 4 válvulas con balancines de 652 cc, carburado y enfriado por aire que entrega una potencia de 39 CV a 5,400 rpm y un torque de 45.5 Nm a 3,400 revoluciones por minuto.

¿Cómo son sus suspensiones?

Al frente cuenta con una horquilla convencional en baño de aceite y dos amortiguadores traseros regulables en precarga. El equipo de suspensiones está adaptado perfectamente para uso en ciudad, incluso cuando se trata de afrontar baches.

¿Para qué tipo de uso está indicada?

Para desplazamientos en ciudad y salidas esporádicas a carretera. Se mueve perfectamente en la jungla de asfalto gracias a su corta distancia entre ejes (1,480 mm) y a una llanta delantera de buen tamaño (100 / 90 R19).