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Suzuki GSX R600 | Colores de guerra

En breve:
¿En qué cambia respecto al modelo estándar? Es la misma moto pero con acabados diferentes. Incorpora los colores y los graficos de la moto que compite en los circuitos mundiaistas con ciertos acabados en material similar a la fibra de carbono

¿Qué es lo que más destaca? Su buen comportamiento en bajas revoluciones y el paso por curvas, incluso cuando se llega de manera muy tempestuosa la respuesta es siempre estable y segura.

¿Cómo es su apariencia? El estilo MotoGP le va muy bien a una moto que saca más músculo que otras ‘superbikes’ de su segmento y con todo el renombre que le imprime la marca japonesa.

Suzuki está de vuelta y vuelve con todo. Su presencia en el Mundial de MotoGP es una noticia que celebran con alegría sus aficionados, que ahora pueden pasear por las calles los colores de la firma japonesa con esta GSX R600 edicion limitada que se viste como las motos que utilizarán los pilotos españoles Aleix Espargaró y Maverick Viñales en los circuitos mundialistas.

Para que nuestros lectores conozcan las características de esta moto, llevamos esta Prueba Activa al Circuito Hermanos Gallo, en Jalisco, donde testamos una moto stock sin rodaje previo con resultados muy gratos incluso tratándose de una moto que no tenía rodaje previo, dejándonos en claro que esta Suzuki no requiere mucho asentamiento para mostrar de qué material está hecha.

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Esta réplica es, fundamentalmente, la GSX R600 con una serie de modificaciones estéticas que harán las delicias de los más fanáticos de la marca. Más allá de que sean los colores de Suzuki y siendo objetivos, es difícil decir que este vestido de MotoGP es muy atractivo a la vista, pues la combinación de colores y graficos es realmente bonita. Además de eso, la moto incorpora ciertos detalles en un material que se asemeja a la fibra de carbono que también la dan un aspecto más deportivo, manteniendo intacto su origen y destacando por su apariencia musculosa y su ligereza en el manejo. Las deportivas no pasan de moda.

 

Fuerza desde bajas

La motocicleta está construida alrededor de un 600 c. c. de 4 cilindros en línea y refrigerado por líquido que está inspirado en la competición que pasa con facilidad de las 13,000 revoluciones por minuto. Los 105 caballos de fuerza ligeramente más potente que el modelo de 2014 gracias, entre otras mejoras, a un nuevo sistema de escape compacto y al doble árbol de levas. El sistema de admisión puede modificarse para proporcionar una mezcla optima que se traduce en más poder, cuestión que no es recomendable fuera de los circuitos puesto que la respuesta en bajas aumenta.

Justo esto es lo sentimos a los mandos de esta GSX-R 600 en el trazado: una respuesta formidable desde que la aguja del cuentarrevoluciones se sitúa en la parte más baja. La caja de cambios es de 6 velocidades (cuyo patrón de cambios es 1 abajo y 5 arriba) sobre la que manda un embrague antirrebote húmedo de discos múltiples con un tiempo de respuesta rápido. Como rápida, insistimos, fue también la reacción de un modelo stock sin rodaje previo a las exigencias del circuito, donde podremos disfrutar largo rato gracias a los 17 litros de capacidad del tanque de combustible.

Especialmente bueno fue su comportamiento en curvas, antes, durante y saliendo la GSX R comporta de un modo muy predecible y fiable, incluso cuando entramos de un modo extremo, el paso por curva es muy marcado y permite una muy buena posición sólida y estable y una salida muy perspicaz porque maneja mucha predictibilidad hacia el camino. Eso sí, el piloto debe contar con experiencia y fortaleza para mantener el trazo deseado.

Importante es señalar que la moto cuenta con dos modos de conducción para adaptarse a diferentes modos de manejo o tramos de carretera o pista (S-DMS) con solo apretar un botón. El modo más sencillo limita la potencia, mientras que el segundo la entrega es total. Para conductores noveles que no hayan manejado una 600 c. c. es muy recomendable que se familiaricen con el modo más suave antes de activar el de pleno rendimiento, que puede llegar a ser demasiado agresivo si no se cuenta con el aplomo necesario para dominar esta función.

 

Con todo

La experiencia de la competición se deja ver no solo en la decoración de esta edición limitada pues monta un ligero chasis doble de aluminio y bastidor también en aluminio, una distancia entre ejes compacta y suspensiones muy potentes y multifuncionales, pues permiten que el uso de la moto no solo se limite a las pistas, sino al asfalto urbano. Como remate no dejen de ver el sistema de escape 4-en-1 de acero inoxidable con un silenciador de titanio.

A diferencia de otras motos de su categoría, esta Suzuki no incorpora sistema de control de tracción, si bien no podemos decir que sea muy necesario teniendo en cuenta lo sencillo que llega a ser su manejo y la predictibilidad que atesora, pero una funcion muy vista hoy en dia.

La suspensión delantera recae sobre una horquilla telescópica invertida con resortes ajustes de SHOWA con recubrimiento de titanio, mientras que la trasera se asienta sobre un monoamortiguador hidráulico y un resorte que también firma Showa. El conjunto es muy estable y con apenas unos pocos clicks de regulación pudimos ponerla a nuestro gusto en compresión y rebote. El amortiguador dirección se controla electrónicamente y proporciona una dirección más ligera a velocidades más bajas y más fuerza de amortiguación en la pista.

Suzuki confía el apartado de la frenada a Brembo, que se siente muy contundente. Los frenos delanteros poseen un doble disco flotante de 310 mm, mientras que el trasero monta un disco sencillo de 220mm. El sistema incluye ABS.

Los rines son de aleación de aluminio y han sido modificados respecto a la versión 2014 para hacerse más ligeros y duraderos. Dan soporte a unas llantas de 17 pulgadas Bridgestone (delante, 120/70ZR17M/C y 180/55ZR17M/C, detrás) con muy buen desempeño en pista.

 

Combinación ganadora

La ergonomía de esta superbike es muy diferente a otras de su sector y el músculo que aparenta no se queda en una sensación visual a pesar de que la moto es ligera (marca un peso en seco es de 156 kilos). La Suzuki GSX-R600 cuenta con estribos de tres vías ajustables, una palanca de cambio ajustable, y un depósito de combustible corto que aseguran una posición bastante cómoda conducción y reduciendo la fatiga del piloto.

La cabina tiene un cuadro de instrumentos compacto donde destaca una pantalla LCD que muestra información sobre la velocidad, estado del motor, así como información sobre el viaje actual. También cuenta con un cronómetro para medir tiempos en circuito, así como un indicador de revoluciones programable que avisa cuando llega el momento de cambiar de marcha regulable en tres niveles según los gustos del piloto. El cuadro es compacto

Un modelo más, la GSX R600 sigue pasando nuestra Prueba Activa con nota alta. Demostrando que la combinación entre tecnología y experiencia de carreras es siempre un acierto si quien lo hace posee la experiencia y la habilidad de los ingenieros de Suzuki.