Suzuki Hayabusa: Una bestia evolucionada

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Suzuki Hayabusa: Una bestia evolucionada

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Ponerse a los mandos de un modelo tan emblemático como la Suzuki Hayabusa no es cualquier cosa. En poco más de dos décadas en el mercado, hoy puede considerarse un ícono de su segmento.

Desde su aparición en 1999 como GSX-1300R Hayabusa, esta superdeportiva cautivó a los fanáticos pos su diseño aerodinámico y prestaciones; de hecho, fue de las primeras motos de producción en superar la barrera de los 300 km/h.

La tercera generación del Halcón Peregrino se actualiza con un paquete electrónico muy completo; una nueva carrocería, aún más afilada y aerodinámica, y un motor que cumple con la normativa Euro 5.

El bloque de siempre, de cuatro cilindros en línea, 16 válvulas y 1340 cc, fue rediseñado en varios de sus componentes internos, como levas, bielas, pistones y escape, para mejorar su funcionamiento y eficiencia. 

El impulsor, 2 kilos más ligero que en el modelo previo, genera 190 CV de potencia máxima a 9,700 rpm (7 menos) y 150 Nm de par a 7000 rpm. Con los cambios, la curva de par ha mejorado en las medias revoluciones.

Otra novedad es el cambio electrónico Quickshifter bidireccional, que permite subir y bajar de marcha sin necesidad de accionar el embrague. 

Mantiene su característico chasis de doble viga, pero con un nuevo subchasis 700 gramos más liviano. Las suspensiones KYB son regulables en compresión, rebote y precarga, y los frenos están a cargo de un par de discos de 320 mm, mordidos por pinzas Brembo Stylema de cuatro pistones adelante, y un disco de 260 mm con pinza Nissin monopistón.

Las ruedas de aleación, de 120 y 190 mm, son totalmente nuevas y su ligereza abona al renglón de la estabilidad en altas velocidades. De serie van calzadas con neumáticos Bridgestone Battlax Hypersport S22. 

El tanque es de 20 litros que, con un manejo suave, ofrece autonomía de unos 300 kilómetros.

La plataforma inercial IMU de seis ejes del paquete electrónico gestiona el acelerador electrónico, el ABS en curva, el freno de motor, los modos de manejo, el sistema de arranque en pendiente, y los controles de tracción, estabilidad, antiderrape, crucero, antiwheelie y de lanzamiento, el cual es nuevo y saca muy buena nota en aceleraciones cortas. 

Los controles de tracción y antiwheelie tienen 10 niveles de ajuste y son desconectables, lo mismo que el freno de motor, ajustable en tres niveles. 

Todo se gestiona a través de una pantalla TFT a color que, a diferencia de la mayoría de las motos de alta gama, carece de conectividad con el teléfono. Además, la moto cuenta con cuatro indicadores de aguja que facilitan la lectura de datos y contribuyen a la estética de la máquina. La totalidad de conjunto óptico es LED. 

Sin duda, el apartado de mayor evolución de la Suzuki Hayabusa 2021 es el tecnológico. 

Sensaciones Suzuki

En el renglón de diseño, la Hayabusa tiene líneas más agudas y afiladas; al montarla se siente una moto más estrecha y deportiva, aunque en conjunto mantiene la esencia de la original.

De entrada, la sensación que genera es la de una moto grande que no es para el uso diario o condiciones de tráfico pesado. La fuerza del motor desde el arranque y el amplio espacio entre las velocidades dejan claro que se trata de una moto para correr.

El Quickshifter, que elimina la necesidad del embrague, requiere contundencia en el toque para accionarse, como en las motos de antaño, y tiene un funcionamiento bueno a secas, ya que suele quedarse corto al bajar; como es una máquina con amplio rango en el arco de revoluciones, a bajas vueltas el sistema no siempre atranca bien. 

A pesar de que es más ligera, sigue siendo una moto pesada que en la báscula marca 264 kilos en orden de marcha. La altura del asiento, de 800 mm, resulta muy cómoda para pilotos de mediana o baja estatura, ya que brinda un buen nivel de seguridad en parado.

En la ergonomía hace honor a la esencia de la Suzuki Hayabusa, una superdeportiva robusta y de grandes dimensiones que tira con muchísima fuerza, lo que demanda fortaleza del piloto.

Antes de accionar el acelerador, es necesario acomodarse, tomar con fuerza el manillar y apoyarse en los posapiés para no irse para atrás. El asiento tiene un mullido adecuado y mucho espacio en a lo largo y ancho, lo que facilita los cambios de posición necesarios en viajes largos.

De manera natural, las piernas quedan bien acopladas a los laterales del carenado y siguen el diseño aerodinámico de la moto, lo mismo que el manillar, bajo y adelantado.

La posición de manejo no es tanto de ataque ni deportiva, sino aerodinámica, lo que después de un rato pasa factura a los brazos, los hombros y la espalda. En esa postura se hace evidente que los espejos están muy adelantados, lo que ayuda a que mitigar las vibraciones y ofrecer una nitidez excepcional incluso en altas velocidades. 

Los controles tienen el mismo diseño del resto de la gama GSX-R de Suzuki, bien posicionados y fabricados con materiales de buena calidad. Las manetas son ajustables y las piñas brindan buen agarre. 

La maneta de freno tiene tacto suave, aunque a la moto, debido a su peso y dimensiones, le cuesta algo de trabajo detenerse. El tacto del embrague es bastante suave también y su accionamiento, progresivo, por lo que su accionamiento nunca resulta cansado. 

En la parte central del manillar destaca un triple clamp característico de las motocicletas deportivas que, además, le da mucha musculatura.

Los indicadores de aguja del tablero, montados en esferas, brindan datos de velocidad, revoluciones, temperatura y combustible, mientras que la pantalla digital ofrece información del paquete electrónico.

El sistema de agujas de los medidores se agradece porque, al final de cuentas, resulta siempre familiar y eficaz, mientras que las pantallas digitales son diferentes en cada marca. 

Poder de sobra

Aunque el motor ha perdido potencia para cumplir con la Euro 5, en la práctica no se nota porque con 190 caballos la máquina tiene fuerza de sobra y entrega muy buenos regímenes desde bajas vueltas. 

Llama la atención la suavidad del manejo de Suzuki: a pesar de tratarse de una moto bestial, es excepcionalmente dócil y en todo momento emite potencia, lo que se traduce en un constante derroche de diversión. Contrario a lo que sucede en bajas vueltas, el Quisckshifter entra como cuchillo en mantequilla en las altas, lo cual resulta muy agradable y ahorra energía del piloto.

En cuanto a la aceleración, esta moto mejora mucho. Una de las asignaturas pendientes era la progresividad en la zona media del par y su actualización es notoria. El tacto del acelerador es mucho más suave y predictivo, lo que se traduce en una moto muy controlable.

En resumen

La Suzuki Hayabusa te invita a recorrer kilómetros. La tracción que genera al acelerar es propia de una motocicleta hecha para correr. En esta prueba activa nos dimos cuenta de cómo el neumático trasero sufre desgaste al acelerar debido a la fuerza de la máquina.

No se trata de una moto para principiantes, ya que no perdona errores; su peso y potencia pueden abrumar a un piloto inexperto.

La Busa tiene que manejarse, lo que demanda entendimiento de su fuerza, aceleración, frenado y paso por curva. Si quieres hacer kilómetros en una superdeportiva muy exclusiva y personal, esta moto será perfecta para ti.

¿Cómo es su motor?

La Hayabusa es una máquina bestial, impulsada por el ya clásico tetracilíndrico en línea de 1340 cc, pero revisado en varios componentes para cumplir con Euro 5. Los cambios hacen que pierda 7 VC de potencia, pero en la práctica no se notan, ya que sigue siendo una moto con altísimas prestaciones para el manejo deportivo. 

¿Cuáles son sus principales novedades?

Esta superdeportiva se pone a la vanguardia con un paquete electrónico gestionado por una plataforma inercial IMU de seis ejes que incluye acelerador electrónico, ABS en curva, freno de motor, modos de manejo, el sistema de arranque en pendiente, y controles de tracción, estabilidad, antiderrape, crucero, antiwheelie y de lanzamiento. 

¿Cómo es su manejo?

Esta máquina no es para inexpertos y requiere manejo, es decir, entender su peso, potencia, paso por curvas y aceleración. Desde el inicio, su poder exige fortaleza en los brazos y una correcta colocación de los pies en las estriberas. Una vez que se domina, se convierte en una moto muy dócil y divertida, pero no deja de ser una motocicleta exclusiva y muy personal. No es para el día a día. 

SUZUKI HAYABUSA

Motor

Tipo: Cuatro cilindros en línea, 16 válvulas, DOHC

Cilindrada: 1340 cc

Alimentación: Inyección electrónica

Refrigeración: Agua

Potencia: 190 CV a 9,700 rpm

Torque: 150 Nm a 7,000 rpm

Transmisión secundaria: Cadena

Embrague: Multidisco en baño de aceite

Marchas: Seis

Parte ciclo

Chasis: Doble viga de aluminio

Suspensión delantera: Horquilla invertida KYB de 43 mm, regulable compresión, extensión y precarga 

Suspensión trasera: Basculante de doble brazo de fundición de aluminio, con monoamortiguador regulable en compresión, extensión y precarga

Freno delantero: Doble disco de 320 mm con pinzas Brembo Stylema de anclaje radial

Freno trasero: Disco de 260 mm con pinza Nissin de un pistón

Ruedas: 17″

Nuemáticos: Bridgestone Battlax Hypersport S22

Dimensiones

Longitud: 2,180 mm

Anchura: 735 mm

Altura: 1,165 mm

Distancia entre ejes: 1,480 mm

Altura de asiento: 800 mm

Capacidad del depósito: 20 litros

Peso en orden de marcha: 264 Kg

Precio: $411,990

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