TRIUMPH BONNEVILLE T100 BLACK

ÍCONO AZABACHE

En Revista Moto probamos la pequeña de la familia Bonneville, una moto con toques clásicos que reúne el mejor legado del pasado de una marca mítica y la tecnología que emana de la firma británica

Al hablar del concepto neoretro en el motociclismo actual hay ­marcas que tienen mucho que decir. Triumph es una de ellas, porque sus modelos son, por méritos propios, historia viva de las dos ruedas, ya que sólo tiene que dar un vistazo y elegir cuál de todos sus modelos remozar con la mejor tecnología actual.

Este es el caso de la más pequeña de la familia Bonneville, la T100 que en Revista Moto probamos en su versión Black, gracias a la colaboración de Triumph con esta Casa Editorial. Un ícono azabache que no pierde ni un ápice de su ADN en su remasterización más reciente.

Como preludio a esta Prueba Activa merece la pena destacar el regreso de Triumph a nuestro país. Tras varios intentos que no dieron el resultado esperado por los directivos de la firma, la marca británica vuelve a poner toda la carne en el asador impulsado por el Grupo BMC, una referencia del sector que impulsa a Triumph por medio de nuevas agencias oficiales, instaladas en las ciudades más importantes de la República Mexicana.

Así, con la baza de relanzar sus productos en el mercado nacional, Triumph (y todos los aficionados) celebran la llegada a las agencias del país de un modelo que se sitúa entre la Street Twin y la Bonneville T120 con la máxima de ofrecer un modelo de un diseño impactante con toda la tecnología necesaria para facilitar su manejo a un público más amplio que se asoma a una familia de leyenda: la Bonneville.

La esencia de este modelo se encuentra en el Lago de Salinas que da nombre a esta saga y que fue el epicentro de la lucha por romper el récord de velocidad allá por 1956, precisamente sobre una Triumph, que marcó 345 kilómetros por hora. A partir de entonces, las Triumph bicilíndricas de doble carburador se llamaron Bonneville. Esta saga de motos renació en el 2000, con constantes renovaciones que han ido perpetuando una silueta inconfundible; eso sí, con constantes aportes tecnológicos.

Como su propio nombre indica, la T100 Black oscurece todo aquello que se puede. Detalles como los rines, el tanque de combustible, los acabados del motor, los retrovisores, el aro del faro, los direccionales redondos y el escape de doble capa de estilo peashooter en negro mate le dan una presencia elegante y distinguida que realza un conjunto clásico que, sin embargo, también esconde detalles más actuales como las entradas del aire de la inyección. Otro guiño al pasado son los protectores de la horquilla o los insertos de goma en el tanque.

EL MANEJO: UN PLACER
Las sensaciones en el manejo que transmite la T100 Black son impresionantes. Todo nace en el bicilíndrico en paralelo de 900 cc que cumple con la normativa Euro 4 y ofrece 55 CV de potencia a 5,900 revoluciones por minuto y un par motor de 80 Nm a 3,230 vueltas. La refrigeración líquida, además de aumentar la vida del propulsor, permite consumos más contenidos (un 29% menos que los modelos más antiguos refrigerados por aire).

En carretera notamos el poder de un motor que no se caracteriza por su deportividad, sino por la suavidad para permitir una experiencia de manejo más tranquila que nos haga disfrutar del camino. Pese a su sonido ronco, la T100 no incita a su piloto a correr, sino a hacer kilómetros gozando de las carreras y las curvas, donde también se comporta muy suave gracias a unas suspensiones progresivas que permiten entrar a más velocidad de lo que inicialmente imaginábamos; el paso y la salida se hacen a un ritmo medio.

Durante el transcurso de esta prueba de manejo apreciamos toda la tecnología que incorpora esta neoclásica, comenzando por un acelerador electrónico, control de tracción desconectable y ABS. También es notorio el funcionamiento del embrague asistido que comanda una caja de cambios de cinco velocidades precisa y bien escalonada; perfecto al tacto de los mandos, que también se regula en distancia.

PARTE CICLO
La postura de manejo es relajada con un asiento muy mullido y una posición determinada por un manubrio alto, un asiento relativamente bajo y las estriberas en una posición intermedia. Todo ello permite horas de manejo, viajes y, por supuesto, moverte en la ciudad.

De su parte ciclo destaca el chasis de doble cuna en acero de estructura tubular que maximiza el estilo clásico de la familia. De acero también es el basculante de doble brazo que alberga un doble amortiguador KYB con ajuste de precarga y 120 mm de recorrido. La horquilla delantera también la firma KYB y marca 41 mm de diámetro de barras y 120 mm de carrera. En conjunto, el comportamiento es suave y progresivo.

l equipo de frenos cuenta con sistema ABS, y se compone de un disco flotante al frente de 310 mm con pinza flotante Nissin de dos pistones, delante y un disco trasero de 255 mm con pinza flotante Nissin de dos pistones, detrás. Dado el estilo de manejo de esta moto, no parece tan necesario un sistema de frenos más potente, si bien es cierto que se quedan algo cortos cuando se lleva la moto al límite. Mucho mejor es la gestión del ABS, que se activa en el momento preciso. En cuanto a los neumáticos, la combinación de un 100/90-18 delante y detrás de un 150/70-17 es muy equilibrada; los rines son conforman por un aro de acero con 32 radios (18 x 2.75 pulgadas al frente, y 17 x 4.25 pulgadas detrás).

La excelente mezcla entre elementos clásicos con tecnológicos de esta Triumph se refleja en las dos esferas analógicas de bordes cromados que albergan el velocímetro y el tacómetro. En su parte inferior tiene dos pantallas multifunción LCD para el cuentakilómetros, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, autonomía, consumo medio e instantáneo, indicador de mantenimiento, reloj, dos cuentakilómetros parciales y ajuste del control de tracción. La información que aparece en las pantallas se maneja desde un botón ubicado en el mando izquierdo.

Otras cuestiones que no queremos pasar por alto son la toma de corriente USB bajo el asiento, el faro trasero LED o el sistema de seguridad que inmoviliza el motor si no detecta la llave correcta.

Rodeada de elementos clásicos y tecnología de vanguardia, la T100 Black tiene acabados de primera y una personalidad arrolladora que encandilará a aquellos pilotos que tienen un alma más puritana, a aquellos que no necesariamente han de tener mucha experiencia en el motociclismo, pero que se sienten muy atraídos por modelos como éste, capaz de reunir lo mejor de una esencia clásica y sistemas electrónicos que, definitivamente, hacen que el manejo sea muy sencillo. Todo para disfrutar del camino, que es lo que de verdad importa.

EN BREVE
¿Cómo es su diseño? Las líneas clásicas visten este modelo de entrada a la saga Bonneville que luce espectacular con el color negro que se extiende por todos los rincones de un conjunto que también incorpora cromados. Pura esencia clásica en su diseño.

¿Cómo es su motor? Un bicilíndrico en paralelo de 900 cc que ofrece 55 CV de potencia a 5,900 revoluciones por minuto y un par motor de 80 Nm a 3,230 vueltas. Su entrega es muy suave y las vibraciones son prácticamente inexistentes en todo el arco de revoluciones.

¿Cómo se comporta en ciudad y en carretera? Su manejo es una auténtica delicia gracias a una ergonomía pensada para estar horas arriba de la moto sin fatiga y a unas ayudas electrónicas que permiten centrarse en el camino.

FICHA TÉCNICA TRIUMPH BONNEVILLE T100 BLACK
MOTOR
Tipo: Bicilíndrico en paralelo calado 270°, 8 válvulas, SOHC (monoárbol de levas), refrigeración líquida
Cilindrada: 900 cc
Potencia máxima: 55 CV @ 5,900 rpm
Diámetro x Carrera: 84.6 x 80 mm
Relación de compresión: 10.55:1
Par máximo: 80 Nm @ 3,230 rpm
Alimentación: Inyección electrónica secuencial multipunto

TRANSMISIÓN
Embrague: Multidisco bañado en aceite asistido (antirebote)
Transmisión: 5 velocidades
Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Chasis: Cuna de acero de estructura tubular
Basculante: Doble brazo de acero
Suspensión delantera: Horquilla KYB de 41 mm de diámetro, 120 mm de recorrido
Suspensión trasera: Doble amortiguador KYB con ajuste de precarga y 120 mm de recorrido
Freno delantero: Disco flotante de 310 mm con pinza flotante de 2 pistones Nissin
Freno trasero: Disco de 255 mm con pinza flotante Nissin de 2 pistones
ABS: ABS de serie
Neumático delantero: 100/90-18
Neumático trasero: 150/70 R17
Rin delantero: Aro de acero con 32 radios. 18 x 2.75″
Rin trasero: Aro de acero con 32 radios. 17 x 4.25″

DIMENSIONES Y PESO
Anchura del manillar: 715 mm
Altura (sin espejos): 1,100 mm
Altura del asiento: 790 mm
Distancia entre ejes: 1,450 mm
Lanzamiento: 25.5 º
Avance: 104 mm