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Triumph Thunderbird Storm 2015 | Ansias de carretera

En breve:
¿Qué llama la atención de este modelo? Esta ‘cruiser’ potente y musculosa es toda actitud de la Thunderbird original. Es una moto baja y minimalista con un gran par motor, sorprendente maniobrabilidad y un sonido ronco.

¿Cómo es su motor? Un bicilíndrico en paralelo de 1.699 c. c. de apariencia clásica y mucho empuje que entrega sus 98 CV de potencia manera suave. El par motor llega hasta los 156 Nm a tan solo 2,950 vueltas con buena respuesta en todo el rango de revoluciones.

¿Qué destaca de su apariencia? Su músculo y la predominancia del color negro. Además de su motor, otras piezas de la Thunderbird Storm son también negras como los muelles traseros y las carcasas de los faros.

Potencia y actitud destellan en las renovadas Triumph como solo la marca británica sabe hacerlo. Esos son los avales de esta Thunderbird Storm 2015 que se presenta en México y que Revista Moto ha probado en el tráfico citadino y carretera para descubrir que la marca sigue muy viva y que la calidad de sus productos sigue en el top de las marcas.

La familia Thunderbird es un ejemplo del interés de la firma de Hinckley por rescatar el estilo Custom y una de las novedades más importantes con las que Triumph quiere disputar un segmento donde Harley-Davidson tiene mucho terreno ganado con menos cromo, más potencia y actitud. Porque esta Thunderbird Storm luce mucho negro por los cuatro costados. Y lo hace con soltura y basándose en la Thunderbird original, de la que rescata los exclusivos faros dobles de Triumph.

El aumento de potencia del motor bicilíndrico paralelo en 102 c. c. le da un empuje adicional que no pasa desapercibido para el piloto, que notará una gran potencia que se entrega de una manera lineal y sosegada, sin estridencias. En la Thunderbird Storm reluce el acabado negro del motor con cilindros verticales y finas aletas disipadoras. El manubrio, espejos, placas, freno trasero y palancas de cambio también se visten de negro.

 

Triumph tomó de base para este modelo el motor en paralelo de 1.597 cc de la Thunderbird y se ha subido la cilindrada hasta 1.699 c. c. con pistones más grandes (3,3 mm más de diámetro) alojados en cilindros de 107.1 mm para darle una apariencia robusta que no es excesiva gracias a la labor de los dos árboles de levas en la culata y un cigüeñal con calado de 270 grados.

La potencia llega hasta los 98 CV y el par motor alcanza los 156 Nm a menos de 3,000 revoluciones por minuto, aumentando muy significativamente uno de los puntos más solicitados en máquinas del calibre de esta Storm, donde la respuesta en regímenes bajos no es siempre la deseada. En este caso, el motor no se queda corto. La alimentación corre a cargo de un sistema de inyección secuencial de combustible con conexión progresiva con el acelerador, que despierta un sonido ronco y estrundente.

Otro de los detalles a tener en cuenta es que la refrigeración no se hace por conductor de aire, sino por agua (el radiador hay que buscarlo entre los tubos del bastidor y las dos salidas de escape).

La transmisión viene comandada por una caja de cambios de 6 velocidades que ha sido optimizada con una correra dentada invertida con hebras de fibra de carbono para dar mucha resistencia y minimizar el desgaste. La sexta velocidad es tipo helicoidal (como la segunda) y es una marcha inusualmente larga y está pensada para rodar en carretera abierta sin preocuparse en exceso del consumo de combustible. A una velocidad constante de 120 kilómetros por hora el consumo no llega a 5.7 litros lo que, sumado a un tanque de 22 litros dará muy buena autonomía, por encima de los 300 kilómetros.

 

Manejable y segura

Triumph anuncia que esta moto presenta la “geometría ideal”. Ideal o perfecta son calificativos demasiado absolutos porque es evidente que una moto de 339 kilos en orden de marcha requiere experiencia y fuerza para ser dominada. Asumiendo esto y en manos de un piloto que sepa lo que se hace sí le podemos dar mucha validez a estos adjetivos resaltando su buena sensación y nobleza en los cambios de dirección y una respuesta notable en situaciones de tránsito por ciudad, donde este tipo de modelos hacen sufrir a quien las conduce, que debe aprender con el uso que la apertura del gas ha hace más estable en esos momentos. Es fiel en la trazada.

La parte ciclo se compone de un rígido bastidor tubular de acero con doble viga que acoge al motor en una buena solución de ingeniería, pues este se integra como si fuera una parte más del chasis, contribuyendo a la estabilización de masas. La Thunderbird Storm cuenta también con una horquilla Showa de 47 mm de diámetro y 120 mm de recorrido, mientras que la suspensión trasera se basa en un doble amortiguador Showa ajustables en precarga (cinco posiciones) con 95 mm de recorrido de rueda que conforma un cojnunto firme.

De nuestro tránsito en ciudad la moto sale muy reforzada gracias a su buen comportamiento por asfaltos en buen estado y por aquellos tramos en los que no está tan cuidado. A la hora de detener tan imponente montura la Storm equipa un disco de 310 mm y pinzas Nissin de cuatro pistones e idéntico disco detrás con pinza flotante Brembo de dos pistones. El ABS es opcional en ambos trenes de freno. Obviamente, en una moto que no es ligera es un plus que hay que considerar seriamente.

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Ante todo, control

El capítulo de la ergonomía es otro de los factores clave de una cruiser de estas características. La Thunderbird Storm pasa con nota la prueba de la posición de manejo asentando al conductor en una posición de control en la que los pies descansan en unas estriberas muy adelantadas (ojo con ellas en las curvas muy pronunciadas) y los brazos se colocan en una postura cómoda que facilita la colocación del manubrio en una posición retrasada. Brazos y piernas se estiran hacia adelante sin ningún problema.

A la hora de pasear a un acompañante, este dispondrá de un asiento (desmontable si es que se opta por el viaje en solitario) espacioso. Sí es cierto que es muy recomendable ajustar las suspensiones según las características del acompañante para que los amortiguadores traseros vayan en sintonía con el peso del pasajero. Si no se hacen estos ajustes el viaje no será tan cómodo. Tampoco es excesiva la protección contra el viento, pero esto se presupone.

Pudimos comprobar que el comportamiento en marcha es bueno y que las vibraciones siempre permanecen en niveles muy aceptables por la acción de la correa dentada de la transmisión, que se revela como una solución muy acertada para una moto que es baja, pues su asiento se sitúa a 700 mm del piso. Los neumáticos son Metzeler de 200 mm de ancho y los rines son negras fabricadas de fundición de cinco brazos.

El nivel de equipamiento está a la altura de su presencia imponente, complementando con todo tipo de detalles (los mencionados acabados en negro y gris) una construcción que combina el músculo con líneas más estilizadas, como se parecía en el tanque de combustible pintado a mano. En cuanto al panel de instrumentos, esta Triumph cuenta con una computadora, reloj, dos cuentakilómetros parciales, indicador de nivel de combustible, un cuentavueltas y direccionales electrónicos con cancelación automática.

Esta Cruiser se encuentra en lo más alto de un segmento de mercado cada vez más exigente por su estética y su elevado nivel de prestaciones convirtiéndose en una pieza de deseo para conductores muy exigentes y con un buen poder adquisitivo.

Precio es 17,152.00 DLLS americanos