Protocolo PAS: puedes ayudar a salvar una vida

Los primeros 5 minutos después de ocurrido un accidente de tránsito son clave para salvar vidas y por ello es importante que todos los actores en la escena estén preparados para tomar acción.

Ser un espectador en primera fila no hace un bien, sino lo contrario, ya que puede entorpecer el trabajo útil que otras personas preparadas para ayudar podrían hacer. Convertirse en un actor protagónico no es tan difícil: basta con tener claros los principios básicos.

Para saber cómo actuar en caso de un accidente de tráfico existe una secuencia de acciones llamada PAS que, como cualquier otro protocolo, debe seguirse en orden estricto y consta de tres pasos: Proteger, Avisar y Socorrer.

El protocolo indica el orden de los pasos que deben seguirse en caso de un accidente y evita que quienes pueden ayudar lo hagan de forma precipitada, lo que incluso podría ocasionar mayores problemas, ya sea al ponerse en peligro, ocasionar otro accidente o provocarle más daños a los heridos.

Esto puede contraponerse al espíritu del buen samaritano, ya que por instinto podríamos lazarnos a auxiliar a la víctima sin antes dar aviso a las autoridades o cuidar su espacio. Es necesario, entonces, respirar, concentrarse y seguir los pasos de la secuencia en el orden preciso, tan importante el primero como el último. El tiempo que se gana con esto puede ser de vida o muerte.

Una vez que asimiles lo que ocurrió y te des cuenta de que puedes ayudar, sigue los pasos uno por uno: protege el lugar de los hechos, avisa con tu teléfono a los servicios de emergencia y socorre a los afectados. Así de sencillo: si vas a ser un héroe, sigue las reglas.

PROTEGER

El primer paso es protegerte a ti mismo, a los accidentados y a otras personas que puedan estar en peligro.

  1. Si vas en automóvil o moto, estaciónate antes del lugar del accidente, en un sitio seguro, de preferencia a la orilla del camino.
  2. Enciende las luces intermitentes y coloca los triángulos de aviso, si vas en auto, adelante y atrás de mismo. Cuenta unos 100 pasos entre tu vehículo y los triángulos. Si vas en moto y no tiene intermitentes, enciende las direccionales.
  3. Colócate un chaleco reflejante. Si no tienes uno, procura hacerte visible para peatones y otros conductores, y evita colocarte en un lugar que te ponga en riesgo.
  4. Evalúa los riesgos: gasolina, aceite, cables de electricidad, gas o productos peligrosos. Si estás en riego inminente, no te acerques.
  5. Si te es posible, inmoviliza a los vehículos accidentados con el freno de mano y asegúrate de que estén apagados.
  6. Delimita la zona para evitar que se llene de curiosos. No fumes en el lugar porque puede haber peligro de incendio.
  7. Si te es posible, desvía el tráfico, lo cual será más sencillo si has colocado los triángulos, encendido las luces y eres visible para los demás.
  8. Recopila toda la información que te sea posible mientras proteges la zona: ¿Cuántos vehículos se accidentaron? ¿Cuántas personas están heridas? ¿Qué tipo de lesiones presentan? ¿Están conscientes? ¿Hay riesgos presentes? ¿Dónde está ubicado el lugar del percance?

AVISAR

Una de las ventajas que tenemos en esta época digital es que prácticamente todos tenemos un teléfono celular y de fábrica vienen con el número de emergencias desbloqueado, incluso sin saldo ni necesidad de contraseña.

  • Marca el 911 para dar aviso a los servicios de emergencia. Ese número está habilitado desde hace varios años en todo México.
  • Sé breve, conciso y claro. A estas alturas ya habrás recopilado la información necesaria para que actúen las autoridades: lugar del accidente, personas implicadas, situaciones de riesgo y número de víctimas.
  • Te pedirán información sobre las víctimas: están conscientes o no; responden a estímulos o no; en qué posición se encuentran; en caso de haber algún motociclista, si lleva el casco puesto; presencia de heridas sangrantes, y si alguna persona herida tiene dificultades para respirar.
  • Permanece en el lugar hasta que lleguen los servicios de emergencia.

SOCORRER

Una vez protegida la zona y con el aviso a los servicios de emergencia hecho, ahora puede intentar ayudar a los afectados. Es importante que estés consciente de que la ayuda especializada viene en camino y que sólo debes hacer lo movimientos de los que estés completamente seguro.

  • Intenta tranquilizar a los heridos y acompáñalos. Esto es muy útil y está al alcance de todos. Se trata de controlar la situación y evitar caer en pánico.
  • Una buena cantidad de lesiones cervicales graves se deben a las acciones de personas que atendieron a algún herido antes de la llegada de una ambulancia. Lo más importante es no hacer daño, aunque tus intenciones sean buenas.
  • Evita mover a los heridos, darles de comer, beber o administrarles algún medicamento, quitarles el casco o interactuar con vehículos inestables.
  • Si sabes cómo hacerlo, puedes controlar hemorragias o despejar las vías respiratorias en caso de que sea necesario. Si no sabes cómo, no lo intentes.
  • Si no estás capacitado, basta con que hables con los heridos, les digas tu nombre y les hagas saber que los servicios de emergencia vienen en camino. Mantenerlos alerta es de mucha ayuda.
  • Evita mover las cosas de su lugar, ya que el estado de las mismas sirve para los peritajes de las autoridades.
  • Una vez que arriben los paramédicos, bomberos o policías, coméntales el estado de las víctimas. Te darán las gracias por tu ayuda y te invitarán a que te retires.

Habrá quienes se queden con la sensación de que pudieron hacer más, pero estos sencillos pasos ayudan mucho más de lo que te imaginas. Esos minutos que ganaste con tu ayuda probablemente salvarán vidas.