Yamaha YZF-R3

El mudo ‘R’ a tu alcance

La primera actualización de la Yamaha YZF-R3 nos dejó con un gran sabor de boca al comprobar que la integrante mediana de la saga abandona su carácter más citadino y potencia el lado ‘racing’, inspirándose en los modelos de competición de la firma japonesa

Las cilindradas medias en las deportivas están de moda. Yamaha lo sabe bien y ha lanzado en México la YZF-R3, un producto soberbio para los amantes de la adrenalina en circuitos y que hemos probado este mes para nuestros lectores en una Prueba Activa cargada de emoción y velocidad.

Que la categoría intermedia (300 – 400 cc) está experimentando un crecimiento importante en el mercado es una realidad contrastada en la que mucho tiene qué ver la nueva categoría SSP300 en el Campeonato Mundial de Superbike; que las marcas están apostando por productos de mayor calidad para cada uno de los públicos-meta que se acercan a la filosofía racing es otro hecho que vemos en los catálogos de las grandes marcas.

Como parte de la remodelación de la familia R, la YZF-R3 de Yamaha se presenta en su segunda generación con muy buenos atributos para convertirse en un paso más hacia el aprendizaje y diversión en los circuitos, lugar en el que más se disfrutará este modelo. También es importante anotar que es en las pistas donde se corroboran las diferencias (de potencia, sobre todo) con su hermana menor de 125 cc.

La remasterización de este modelo es tan completa como acertada y con la vista puesta en las versiones topes de gama y en la estética MotoGP, que van marcando la tendencia en Yamaha. Así, si la primera versión (2015) presentaba un carácter más citadino, esta segunda generación exprime el ADN de la saga R y saca a relucir toda la deportividad posible. Lo que no ha cambiado es la versatilidad y manejabilidad de una moto muy capaz y divertida, capaz de hacer pilotos.

Empezando por su estética, el giro hacia la deportividad se nota en la carrocería, ahora más aerodinámica y, por tanto, con menos resistencia al viento. Este cambio provoca que la moto aumente su velocidad punta hasta rondar los 190 kilómetros por hora, una cifra nada desdeñable para exprimir esta motocicleta en circuitos. Su nueva carrocería estilizada se inspira en la YZR-M1 MotoGP, mientras que la estética agresiva de su doble faro LED subraya la más pura esencia de la serie R.

BICILÍNDRICO DE CARRERA CORTA
En la actualización de la R3, Yamaha prácticamente no ha tocado el propulsor, un bicilíndrico de 4 tiempos, enfriado por líquido, con 4 válvulas y 321 cc, capaz de marcar una potencia de 42 CV a 10,750 revoluciones por minuto y que establece su torque máximo a las 29.6 Nm a 9,000 vueltas.

El sello de la saga R de la marca japonesa lo imprime el árbol de levas de transmisión directa, los pistones forjados, las bielas carburizadas y los cilindros de baja fricción. Todo ello otorga el equilibrio entre los bajos y los altos ritmos, si bien su comportamiento a la hora de subir de vueltas es mucho más notable. Otras mejoras las observamos en el cigüeñal a 180 grados y en el eje de equilibrado secundario que permite reducir vibraciones.

En marcha se aprovecha el poco peso de la moto (169 kilos con todos los líquidos), tanto en la ciudad como en el circuito, y para nada se siente que los 321 cc se queden cortos, sino que sube rápido de revoluciones con poder y se puede apurar hacia arriba con un sonido que llama la atención.

Es más, se percibe una evolución hacia una moto muy fina que ya respeta las regulaciones ambientales más exigentes del mundo y presenta un consumo contenido: con los 14 litros del depósito casi llegamos a 350 kilómetros. La transmisión de seis velocidades de toma constante se hace por cadena; presenta buen tacto para un correcto desempeño en pista.

La Yamaha R3 sigue confiando en un chasis de tubo de acero emulando a los que portan la R1 y la R6 (que son de aluminio). Compacto y ligero, ofrece una alta resistencia a la torsión para dar la rigidez necesaria. Para favorecer la deportividad y agilidad, la distancia entre ejes de la YZF-R3 es prácticamente idéntica que en la R6, con 1,380 mm, mientras que el reparto de pesos es de 50-50, consiguiendo con ello el máximo equilibrio en el manejo.

Precisamente equilibrio y buenas sensaciones se derivan de la nueva posición de manejo más radical, gracias al nuevo diseño del tanque de combustible que facilita una posición más plana. En esto influye la posición revisada del manubrio, que se adapta a esta nueva postura y a un asiento compacto que permite al piloto moverse según las exigencias del trazado.

o cambia la altura del asiento (780 mm), lo que nos deja muy metidos en la moto y es cómodo para el día a día, pero se ha rebajado la altura de los semimanillares en 22 mm y se han modificado las formas del depósito, lo que nos deja en una posición más activa sobre la moto idónea para sacarle más provecho en conducción deportiva. En ciudad, el tránsito es mejor de lo que podría parecer, ya que se puede adoptar una posición no tan radical, si bien el chasis puede resultar algo duro.

Las novedades en la suspensión las encontramos en el tren delantero, ahora incorpora una horquilla invertida (antes convencional) de 37 mm de diámetro, con nuevas tijas mucho más firmes y presenta el tarado más deportivo. Al mismo tiempo se ha renovado el amortiguador trasero de brazo oscilante, con un muelle más rígido y regulación en precarga y rebote. El comportamiento del conjunto es muy deportivo, con una respuesta adecuada a altas revoluciones y cuando se trata de frenar.

En el equipo de frenos Yamaha no ha modificado sus elementos, y sigue confiando en un disco delantero de 298 mm y un trasero de 220 mm, todo con ABS de serie. La contundencia del freno delantero se apoya en un buen trabajo de la horquilla invertida, que no se hunde en demasía.

El panel de control es completamente digital, con tecnología LCD y diseño racing que da buena lectura al piloto de los elementos que necesita en pista. Destacamos un buen contraste, incluso con pleno sol y la luz de sobre régimen que aparece cuando se sobrepasa el límite de las revoluciones.

Nuestras conclusiones tras esta Prueba Activa confirman que Yamaha ha hecho un buen trabajo actualizando una moto relativamente nueva, dotándola de un carácter más deportivo y asemejándola en estética a las hermanas mayores de la familia. Todo ello sin perder la agilidad y la polivalencia que la hacen un modelo muy a tener en cuenta para todo tipo de pilotos, especialmente para aquellos que necesitan una motocicleta capaz de enseñar, perfeccionar y, lo que es más importante, perdonar errores.

EN BREVE

Cuáles son los principales cambios respecto al modelo 2015? Además de cambios estéticos que también influyen en el rendimiento (como los hechos en la carrocería para hacerla más aerodinámica), observamos un nuevo equipo de suspensiones, un tanque de combustible más bajo y la posición revisada del manubrio para dibujar una nueva postura de manejo más deportiva.

¿Cómo se comporta en pista? La diversión es tanta como su agilidad. Y desde luego que cada uno de los 321 cc se aprovechan al máximo. La impresión es que la moto se ha afinado lo suficiente como para no sólo complacer a pilotos que están dando sus primeros pasos en
la velocidad, sino para satisfacer a quienes ya tienen algo de experiencia en las pistas.

¿Para qué tipo de usuarios se recomienda? Aunque es una moto que bien puede usarse en ciudad, consideramos que el uso más apropiado para éste es tan específico que debe circunscribirse a los circuitos. Por su agilidad y versatilidad es una moto perfecta para aprender o mejorar el lado racing.

FICHA TÉCNICA YZF-R3
MOTOR
Tipo: Bicilíndrico en línea, 4 válvulas, 4 tiempos, enfriado por líquido, DOHC
Cilindrada: 321 cc
Diámetro x carrera: 68.0 x 44.1 mm
Potencia: 30.9 kW @ 10,750 rpm
Torque máximo: 29.6 Nm @ 9,000 rpm
Arranque: Eléctrico

TRANSMISIÓN
Embrague: Multidisco en baño de aceite
Transmisión: 6 velocidades
Transmisión final: Cadena

CHASIS, SUSPENSIONES Y FRENOS
Chasis: Doble viga de acero
Suspensión delantera: Horquillas telescópicas invertidas de 37 mm de diámetro
Suspensión trasera: Brazo oscilante
Freno delantero: Disco hidráulico de 298 mm de diámetro con pinza de doble pistón. ABS
Freno trasero: Disco hidráulico de 220 mm con pinza de un pistón. ABS
Neumático delantero: 110/70-17M/C 54H
Neumático trasero: 140/70-17M/C 66H

DIMENSIONES Y PESOS
Longitud total: 2,090 mm
Ancho total: 730 mm
Altura total: 1,140 mm
Altura del asiento: 780 mm
Distancia entre ejes: 1,380 mm
Distancia mínima al suelo: 160 mm
Peso total con líquidos: 169 kg
Capacidad de combustible: 14 l

COLORES: Azul racing/Negro, Negro
PRECIO: $124,999.00 pesos