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Yamaha YZF R6 2015 | Hasta el límite

En breve:
¿Cómo es su motor? Muy potente y, definitivamente, de alto rendimiento. Este 4 cilindros en línea y refrigeración líquida tiene 16 válvulas de titanio con una cilindrada de 599 c. c.

¿Cómo es su chasis? La moto está construida sobre una estructura de aluminio Deltabox frojado a al peso, que se combina con un subchasis de magnesio y un basculante ligero.

¿Qué tecnología incorpora? Con base en la experiencia de MotoGP destaca la aceleración controlada por circuito integrado (YCC-T), YCC-I (admisión controlada por circuito integrado) y un embrague antirebote o deslizante usado para competición.

Hay quien piensa que hoy día una superdeportiva no tiene mayor campo de acción que los circuitos y que máquinas tan potentes son innecesarias con las (lógicas) restricciones viales. En parte esta afirmación no deja de ser verdad pero si estamos hablando de una Yamaha YZF R6 puede que la opinión cambie un poco. Y es que esta moto lleva en su genética toda la experiencia de la competición de la firma de los tres diapasones y un buen aporte tecnológico con la que despunta de sus rivales en la categoría. Y todo esto no es decir poco.

Para contextualizar, la YZF R6 no es una moto de paseo sino una belleza con casi todo lo necesario para encandilar a los amantes de la velocidad: aceleración radical, corta, liviana, manejable y con unas cotas de seguridad que merecen la pena formar parte de esta breve tarjeta de presentación. Sin embargo, su uso en ciudad es una posibilidad real dadas las continuas modificaciones que ha ido incorporando a lo largo de los últimos años desde su lanzamiento, en 1999 hasta la versión 2015.

En esta Prueba Activa, Revista Moto exprimió al máximo esta Yamaha en el Autódromo Guadalajara para sacar a relucir toda esa radicalidad que se condensa en su ficha técnica. Sin ser específicamente una moto de carrereas, sus configuraciones la hacen lo más parecido que podría serlo una moto que sale de agencia con unos retoques realmente interesantes.

Viene con todo

Y es que esta R6 es pura potencia con un motor (599 c. c.) de alto rendimiento DOHC 4T con refrigeración líquida, 4 cilindros y 4 válvulas de titanio por cilindro. Esta YZF R6 está equipada con la tecnología de los programas de campeonato mundial para llevar la conducción hasta el límite de la pericia del piloto.

Especial mención merece la electrónica especial de circuito: aceleración máxima con chip YCC-T y embudos de admisión YCC-I controlados electrónicamente para mayor potencia y torsión que maximizan el rendimiento de un motor que tiene una relación de compresión de 13,1: 1 y un par máximo de 65.7 Nm a 10,500 rpm no aptos para principiantes.

Como referimos, este tipo de superdeportivas necesitan un conductor experimentado para poder sacarle todo el jugo que tiene en su interior y aprovechar un motor de carrera corta y altas revoluciones que da una potencia fuera de serie. Precisamente su diseño mecánico favorece los regímenes altos (a la R6 le gustan las altas revoluciones, no lo duden ni un segundo) gracias al trabajo de sus inyectores secundarios.

Por otro lado, llega a estirar el rango hasta las 14,500 rpm exhibiendo una banda de potencia ancha y lineal donde se aprecia la buena labor del equipo de ingenieros, que han mejorado la reducción de fricción y otras piezas del motor como los metales de la biela, los metales planos, la cadena o el tensor de la leva.

Sobre el asfalto presenta un comportamiento en paso por curva excepcional traduciendo (casi intuyendo) cada orden del piloto, que se puede aprovechar de un embrague húmedo que permite cambios vertiginosos y a una transmisión de toma constante de 6 velocidades ayudadas por un embrague antirrebote que absorber las fuerzas del par trasero que se producen al reducir la velocidad. Los cambios de velocidades entran más suaves, especialmente cuando se entra en curva. En suma esta motor otorga una potencia sin fisuras y una aceleración máxima a lo que también contribuye su reducido peso: 189 kilos, con todos los depósitos llenos.

 

Para altas velocidades

La mejor manera de adaptar una moto a las altas velocidades es mirarse en el espejo de las máquinas más veloces. Yamaha tiene una vasta experiencia en MotoGP y, precisamente de ahí nació esta R6. Nació y evolucionó porque de este laboratorio de pruebas las posibilidades parecen no acabarse pues se han modificado la columna vertebral de la moto: el bastidor, que es más rígido en algunas zonas y más flexible en otras. El chasis Deltabox, así como el brazo oscilante, están hechos de aluminio

Uno de esos elementos que Yamaha ha importado’ de la competición es el subchasis de magnesio que, por su estructura, elimina peso de la parte trasera de la motocicleta y permite una mayor centralización de masas. En este sentido, también llama la atención que la posición de manejo ha cambiado ligeramente hacia adelante y la posición del manubrio es ahora más baja y se ha desplazado hacia adelante, lo mismo ocurre con el centro de gravedad, lo que agradecerán los pilotos más avezados pues la moto gana en adherencia y manejabilidad de la rueda delantera.

La suspensión delantera es de horquilla telescópica invertida de 41 mm y presenta un recorrido de 115 mm y consigue ajustar la amortiguación de la compresión s baja y a alta velocidad, así como la amortiguación del rebote. Mientras que la trasera es de brazo oscilante, tiene un recorrido de 120 mm con un amortiguador único. Posee, además, cuatro posiciones de ajuste para adaptar la R6 a cualquier circunstancia de manejo. Especialmente interesante es la configuración de fábrica que monta la R6, que nos permitió llevar la moto al límite en curvas y darnos cuenta de las altas capacidades de esta Yamaha.

Los frenos se confían en dobles discos flotantes hidráulicos de 310 mm (delante) y 220 mm (detrás). En conjunción con las suspensiones y la disposición de masas permite que la conducción deportiva sea una auténtica experiencia al límite y con control de aceleracion y frenos pues su comportamiento es fuera de serie. En cuanto a las llantas, la delantera es de 120/70 ZR17M/C (58W) y la trasera de 120/70 ZR17M/C (73W) y se rematan con rines de cinco radios de 17 pulgadas ligeras y fuertes.

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No le falta un detalle

Á este diseño deportivo no podía faltarle detalles de competición en el tablero de mandos. Así, incorpora un temporizador de vueltas que se controla con un interruptor en el lado derecho y un panel de instrumentación analógica y digital multifunción con velocímetro (digital), tacómetro (analógico), cuentakilómetros parciales, odómetro, medidor de la temperatura del agua y testigos de luces, entro otros.

Recuerda que esta R6 se puede configurar todos los parametros electronicos desde el panel de control, como maximo de rpm`s

En definitiva, la R6 2015 no es un juguete ni una moto de paseo. Su terreno natural (y donde más partido se le saca) es en los circuitos. Dicho lo cual cabe decir que pilotos curtidos también pueden sacarle mucho beneficio a esta Yamaha circulando por ciudad, siempre teniendo presente que no es una moto de paseo.

Y como muestra, vean este palmarés: la Yamaha R6 ha ganado dos títulos del World Supersport: en 2000 con Jorg Teuchert y en 2009 con Cal Crutchlow. En 2009 y 2010, la Yamaha R6 ganó el Daytona 200 con Ben Bostrom y Josh Herrin, respectivamente.